Para que un comentario aparezca publicado

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2 Responses to “Para que un comentario aparezca publicado”  

  1. 1 Ramón

    Cuando era niño casi no había tele, raro era el hogar que disponía de aquel lujo. Por tanto, en aquellos años, la diversión obligada de los domingos era ir al Cine. Niños y mayores esperando interminables colas para hacerse con entradas que nos permitieran ver las consabidas películas del Oeste, de “indios y americanos” como decíamos en aquel tiempo. Viendo aquellas películas en las que por necesidades de…¿guión-costumbre?, los indios eran los malos y los blancos los buenos, me preguntaba qué habrían hecho los indios para que Dios le hiciese tan malos.
    Después, conforme crecía y me cuestionaba lo de creeer o no creer, me preguntaba si, llegado el momento, Dios daría cabida a alguno de aquellos directores de Cine.
    Ahora que soy viejo y hay días en los que creo y otros en los que no me creo ni yo mismo, he llegado a la conclusión de que lo único que desea Dios es que le dejemos en paz con nuestras mosergas.
    Toda una vida para terminar comprendiendo que los malos son los caciques, y no precisamente los caciques de aquellas pobres tribus del Cine de mis tiempos.
    Los malos malos son los caciques que aún siguen perdurando. España es un buen ejemplo de caciquismo, tal vez el país en el que más caciques hay, entre otras cosas, por los correveidiles que les rodean, a los políticos que hacen la vista gorda
    y las pocas ganas de protestar en el país del no protestarás: España.

  2. 2 Ramón

    Cuando era niño casi no había tele, raro era el hogar que disponía de aquel lujo. Por tanto, en aquellos años, la diversión obligada de los domingos era ir al Cine. Niños y mayores esperando interminables colas para hacerse con entradas que nos permitieran ver las consabidas películas del Oeste, de “indios y americanos” como decíamos en aquel tiempo. Viendo aquellas películas en las que por necesidades de…¿guión-costumbre?, los indios eran los malos y los blancos los buenos, me preguntaba qué habrían hecho los indios para que Dios le hiciese tan malos.
    Después, conforme crecía y me cuestionaba lo de creeer o no creer, me preguntaba si, llegado el momento, Dios daría cabida a alguno de aquellos directores de Cine.
    Ahora que soy viejo y hay días en los que creo y otros en los que no me creo ni yo mismo, he llegado a la conclusión de que lo único que desea Dios es que le dejemos en paz con nuestras mosergas.
    Toda una vida para terminar comprendiendo que los malos son los caciques, y no precisamente los caciques de aquellas pobres tribus del Cine de mis tiempos.
    Los malos malos son los caciques que aún siguen perdurando. España es un buen ejemplo de caciquismo, tal vez el país en el que más caciques hay, entre otras cosas, por los correveidiles que les rodean, los políticos que hacen la vista gorda y las pocas ganas de protestar en el país del no protestarás: España.


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