Adelantamiento…por la izquierda

Abril 29, 2009

A propósito de Rosa Aguilar y el empecinamiento de IU

Sí, ya sé que el PSOE gobierna en algunos ayuntamientos de España con esta formación; sí, también sé que una alianza con la misma en la Comunidad de Madrid es la que posibilitaría un gobierno progresista en dicha región. Pero es que comienzo a encontrarme un tanto hastiado de la rivalidad absurda que protagoniza Izquierda Unida con el Partido Socialista. Y digo absurda porque creo que la coalición está derrochando demasiadas fuerzas en minar a un partido con el que está condenado a entenderse, desviando fuerzas para enfrentarse -políticamente, por supuesto- al adversario común: la derecha en su conjunto. No es lógico que un militante de base de Juventudes Socialistas y del PSOE, como el que esto suscribe, se haya visto enzarzado últimamente en discusiones con simpatizantes -no ya militantes- de Izquierda Unida con un tono virulento tan sólo comparable a las que se hayan podido producir con simpatizantes del PP.

Supongo que más de una y de uno lo habrá oído, pero reitero, aun a riesgo de repetirme: la salida de Rosa Aguilar de la alcaldía de Córdoba se veía venir; su integración en un equipo de gobierno socialista, quizá, algo menos. Me atrevo a decir que un suceso de esta índole no debería revestir demasiada sorpresa para militantes de base, tanto de un lado como de otro: muchos de quienes estamos en este pequeño mundo sabemos de alguna/algún conocida/o, amiga/o que, poseyendo unos valores férreamente izquierdistas, opta por ingresar en Juventudes Socialistas y, después, o simultáneamente, en el PSOE, tras haberse acercado al PCE o IU porque ha venido observando que esta formación parece haberse empeñado en construir alternativa tan sólo desde dentro y, por lo que parece, aún están en ello. Personas que aman la política con mayúsculas, la política de calle, no necesariamente la conocida como “profesional”, pero que desean que sus propuestas se materialicen alguna vez con más o menos fidelidad o, por poner un ejemplo más gráfico, que pretenden conseguir en ocho años ”dos” cuando en principio habían pedido “ocho” en lugar de mantener siempre su propuesta de “ocho” y no conseguir absolutamente nada en dos décadas.  

Me refiero, insisto, a nivel de militancia de base y no a casos más conocidos como los de Cristina Almeida, Jordi Solé Tura o Diego López Garrido. Considero, humildemente, que si IU atendiera más a la primera situación y menos a la segunda, posiblemente, podría realizar un ejercicio de autocrítica en lugar de atribuir esta sangría de militantes a maliciosas OPAs hostiles de las y los socialistas. Leyendo en el diario Público la entrevista a Diego Valderas, coordinador andaluz de IU, observaba cómo traicionaba el subconsciente a algunos de sus dirigentes: dejando aparte el disparate de que el PSOE desea acabar con IU porque la coalición ha aumentado su porcentaje en intención de voto a 5′8 % de cara a las europeas, realizando ese tipo de oscuras “operaciones” -sin detallar cómo se producen las mismas- Valderas afirma que Aguilar se ha incorporado al proyecto “socioliberal” del equipo de Griñán. Qué lujo. Por lo menos no ha afirmado que formamos parte del proyecto neoliberal del PP y que en el fondo somos la misma formación, como aseveran habitualmente muchas y muchos militantes de base y el propio Cayo Lara. Pero lo que terminó por arrancarme una sonrisa fue la -seguramente involuntaria- inclusión de PSOE e IU en la misma orilla ideológica, cuando hasta ahora la coalición ha tratado de arrogarse el monopolio de la izquierda en exclusiva. Refiriéndose a Córdoba, Valderas señalaba que “es una ciudad gobernada por la izquierda“, en clara referencia a la coalición IU-PSOE, señalando que el incidente con Aguilar no iba a romper los pactos de gobierno de ambos partidos.

Y es que, invirtiendo el método argumentativo de los dirigentes, lo sucedido con Rosa Aguilar puede tener una lectura muy distinta. Desde principios de los noventa, cuando descollaba por sus ataques a Felipe González y su gobierno por el escándalo de los GAL como portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Aguilar hacía gala de un izquierdismo moderado en comparación con lo que habitualmente se estila en la coalición. Partidaria de la negociación y el diálogo constructivo, consideraba más práctico para la realización de un ideario político tener presencia en las instituciones y estar en armonía con ellas en la medida de lo posible que acatar el sistema para luego pretender derribarlo criticándolo y minándolo desde el exterior. De acuerdo con este esquema de pensamiento, consideró más práctico aceptar el Tratado de la Constitución Europea que impulsar el voto por el “no” que defendía su formación. Aparte de la alcaldía de Córdoba, señalaba un dirigente sevillano, no había tenido ningún puesto destacado ni a nivel federal ni a nivel autonómico, precisamente porque el PCE lo habría impedido. El grupo crítico de Izquierda Unida en Andalucía, donde domina el PCE, trató de presentarla en más de una ocasión para liderar la coalición, pero fue vetada en todas ellas. A todo ello súmenle el hecho de ser una alcaldesa comunista en Córdoba, una ciudad con tendencia a votar conservador en los últimos años, a contemporizar la negociación con las hermandades católicas cordobesas con las críticas de los ortodoxos de su partido, quienes la han acusado de ser excesivamente laxa y de encabezar procesiones de Semana Santa. Conclusión: una situación difícilmente soportable en la propia casa.

Abril 27, 2009

UPyD y el culto a la personalidad

UPyD, con su exacerbado optimismo, parece que ya habitual, se dispone a comerse el mundo y las encuestas en estas elecciones europeas. No necesito leer su programa para intuir por dónde transcurrirá el contenido de éste, a juzgar por lo que vi en las pasadas Elecciones Generales. Tomen las recetas económicas del Partido Popular, dulcificadas con algún que otro “consenso” y “social” introducido en ese apartado de rondón; acto seguido, tomen las medidas de ampliación de derechos civiles adoptadas por el PSOE en la pasada legislatura, digan que están de acuerdo con ellas y, a continuación, introduzcan algún que otro elemento que tranquilice a los sectores conservadores adoptando el estilo de los miembros menos conservadores de la derecha y…voilà, ¡ya tienen el programa de UPyD! Al menos en líneas generales.

Siempre he dicho que esta formación caerá tarde o temprano por su propio peso, tras un ligero “tirón” que, auguro, no va a durar más de una década. Quien entra en el panorama político español a trompicones no tarda en caer de bruces: es un insulto a la inteligencia decir que se pretende romper con la línea política de los dos partidos mayoritarios y hacer un programa basado, en esencia, en aquellos presentados por PSOE y PP, así como proponer una suerte de regenaración democrática y, acto seguido, instrumentalizar la crisis económica y el miedo de consumidores, inversores y trabajadores al más puro estilo de la derecha más trasnochada, encarándose con cualquiera que tan siquiera cuestione la actuación de Rosa Díez no ya a la hora de fundar su propio partido, sino en sus últimos momentos como europarlamentaria del PSOE.

Respecto al culto a la personalidad que impera en esa formación, sus principales responsables poco o nada mencionan sobre ello, al menos que yo recuerde, en foros, blogs y demás medios. No obstante, no hay que ser excesivamente perspicaz para percibir que Rosa Díez, por voluntad propia, se ha convertido en el principio y el fin de su partido hasta el punto de que éste, si tiene algún tipo de sentido, esencia, raíces o personalidad sólo podrá conservarlos mientras Díez continúe ahí. Dicho de otra manera: sin Rosa Díez,  saldría a la luz lo que es UPyD, al menos, actualmente: un amasijo de intereses, una parcela de poder donde unos cuantos pretenden construirse su chalé o su apartamento para no compartirlo con nadie. Y ésta dirigente tiene esto muy presente: el 16 de abril cesó a toda la cúpula de Aragón porque Javier Carroquino, el coordinador de la misma, había solicitado listas abiertas en una enmienda al Primer Congreso, la cual, al final, terminó por no concretarse, al perder la votación de manera contundente. El Consejo de Dirección de UPyD se seguirá eligiendo, por tanto, mediante listas cerradas y completas, para evitar sobresaltos y que haya que cambiar los iconos de la líder.

Abril 26, 2009

Sobre elecciones europeas y el programa del PP

Antes de comenzar a hacer campaña por la que considero la mejor opción de cara a estos comicios empezaré sugiriendo qué se puede descartar de antemano. Puede que para más de una y de uno esto no revista ninguna novedad pero como ahora se consigue hacer pasar por verdades mentiras de bulto, creo apropiado desmentir hasta donde sea necesario. No me gusta hablar de la derecha. Me gusta plantear temas que en cada momento me inquietan por unas u otras razones, me gusta debatir desde la izquierda. La derecha o el Partido Popular no revisten sorpresa, ya se sabe qué definden, independientemente de con qué ropaje se vistan para la ocasión.

Sin embargo, conviene dejar unos cuantos puntos claros. Por favor, antes de votar, procuren votar con la cabeza y no con las vísceras. La derecha en general y la española en particular se caracteriza por hacer una política desde las vísceras, por lo que no resulta sorprendente que a menudo haya explotado los más bajos instintos del individuo. Ahí tenemos a un candidato, Jaime Mayor Oreja, encuadrado en la línea política de Ansuátegui, militante de Fuerza Nueva durante la Transición y delegado de Gobierno en Madrid en la era aznariana. Mayor es quien calificó el franquismo de un período de extraordinaria placidez para una buena parte de la población española.

Independientemente de los criterios más puramente identitarios -en el sentido de partido- o de identificación política hay motivos para no votar derecha. Por favor, hagan memoria. La crisis económica y su azote en la Unión Europea se ha debido a la politica neoconservadora norteamericana y neoliberal y demócrata-cristiana europea. Los rasgos específicos que ha adoptado en España, se han debido a un modelo de crecimiento basado en el ladrillo, medida estrella de la política económica del PP en la era Aznar y que se ha mantenido testarudamente en Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia. No es de extrañar que la relación de paro en relación con la demografía sea mucho más acusada ahora en estas regiones. Es cierto que Andalucía posee la mayor tasa hasta ahora pero, señoras y señores del Partido Popular, ¿se han parado  a pensar que ese dato es sesgado precisamente por estar descontextualizado? ¿Cómo no va a tener Andalucía la mayor tasa de paro si es la región más extensa y poblada de España? Hagan el favor de no desviar la atención y relacionen la tasa de paro en relación con la concentración demográfica; verán cómo se invierten los resultados.

Creía que esto era obvio a todas luces pero todavía hay alguno que continúa con la misma cantinela: el Gobierno no ha hecho nada para paliar la crisis. Por eso será que se han aprobado más de cien medidas económicas, todas ellas disponibles a ojos de todas y todos en el BOE. No hay más vuelta de hoja, esta ahí, es un hecho. Lo que también es un hecho es que Rajoy propuso un elaborado plan económico: que constaba de doce puntos donde, aparte de limitarse a criticar la gestión del Gobierno socialista, se limitó a proponer dos medidas económicas concretas: el abaratamiento del despido hasta el punto de proponer que éste fuera casi gratuito y un recorte del gasto. No dijo de dónde. Pero, ya les anticipo que el cuchillo se hincará a las pensiones, el subsidio de desempleo, las ayudas de conciliación y las becas.

Abril 15, 2009

Cluedo de espías

Juventudes Socialistas de Madrid lanza una campaña denunciando la trama de espionaje en los gobiernos municipal y autonómico con un toque de humor.

Por fin, presencia mediática:

http://www.publico.es/espana/politica/218779/trama/espionaje/pp/juego/cluedo/espias

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-14-04-2009/abc/Madrid/juventudes-socialistas-lanza-el-cluedo-de-los-espias-para-denunciar-el-espionaje-en-la-comunidad-de-madrid-_92151157694.html

Abril 13, 2009

Feliz 14 de abril a todas y a todos

 

Abril 12, 2009

Lectura para reflexionar

CARRILLO, Santiago, La crispación en España, Barcelona, Planeta, 2008 (2ª ed.)

Esta semana, celebramos el aniversario de la proclamación de la Segunda República española, este año, marcado, a su vez, por la conmemoración del septuagésimo aniversario de la derrota de este régimen democrático a manos de las armas de los militares sublevados que, con Franco a la cabeza, impusieron un régimen de terror que sumió a España en la miseria, el analfabetismo y la incultura durante casi cuarenta años. Como la historia es de sobra conocida y otras compañeras, compañeros y militantes de partidos de izquierda u otras organizaciones progresistas y asociaciones para recuperar la memoria de los represaliados por el régimen franquista se encargarán de homenajear y comentar trabajos y monografías especializadas sobre el tema, me ha parecido más oportuno hablar de las consecuencias de aquella tragedia de 1939 y de cómo dichas consecuencias se han prolongado y han influído en la política española de los últimos, resucitando fantasmas que se creían extinguidos.

Para cumplir este propósito, nada mejor que comentar y resumir el último libro de Santiago Carrillo La crispación en España, publicado por la editorial Planeta el año pasado. Carrillo, destacado militante del Partido Comunista de España, con una dilatada trayectoria como político y publicista, protagonista directo de la Guerra Civil, el exilio, la lucha contra el régimen franquista y con un papel activo en la elaboración de la Constitución de 1978 y en la llamada Transición española a la democracia, reflexiona sobre el estado actual de la vida política española, remontándose, para dar una explicación a la crispación reinante, a los años de la República, la Guerra Civil, la dictadura franquista y la transición. Sobre dos premisas fundamentales -que la Guerra Civil pudo evitarse y que la crispación deriva directamente de episodios no cerrados de nuestra historia reciente que se remontan a ese conflicto- Carrillo teje un discurso perfectamente ordenado y estructurado, en el cual, de manera sencilla y concisa, con un estilo que le hizo descollar como parlamentario, desgrana datos y relaciona hechos que se presentan ante nosotros como una concatenación de causas, ofreciéndonos un estudio de historia y teoría política contemporánea de gran calado. El retraso en la entrada del capitalismo liberal en España, la consecuente ausencia de una burguesía industrial europeísta y moderna salvo en el caso del País Vasco y Cataluña y un poder elitista sustentado en la unión del Trono, el Altar y la Espada -poder político, Iglesia y Ejército- que impidió la ruptura con el régimen feudal, condicionarían las circunstancias a las que tuvo que hacer frente la República española, cuyo poder político, de haber reaccionado a tiempo y con la ley en la mano contra las conspiraciones que asaltaron al régimen democrático desde el primer día, podrían haber evitado, según el histórico dirigente del PCE, que se hubiera gestado la conspiración que dio paso al golpe de Estado de 1936.

No obstante, Carrillo parece admitir cierta culpabilidad de los dirigentes de los partidos leales a la República, lo que les hubiera llevado, según él, a indultar en 1932 a Sanjurjo y a no percibir que España era ambicionada por el eje Tokio-Roma-Berlín como campo de batalla experimental con vistas a la Segunda Guerra Mundial y como un lugar estratégico en el cual, una vez hubiera sido implantada una dictadura de corte fascista, se pudiera aislar a Francia, que poseía el único ejército que podía hacer sombra a Hitler en Europa occidental por aquel entonces. Desde este planteamiento, Carrillo desmiente tópicos fuertemente enraizados en algunas mentes, alimentados por cuarenta años de dictadura: la CEDA, la derecha, con Gil-Robles al frente, nunca pretendió desarrollar un programa político propio dentro del marco de las instituciones republicanas, sino acabar con las instituciones y los logros consagrados en la Constitución española de 1931. En este sentido, Franco no tenía proyecto alguno para engrandecer a España sino más bien favorecer la utilización de nuestro país como peón para los deseos de Hitler, Mussolini e Hiro-Hito y, más tarde, de Estados Unidos. Sólo desde esta perspectiva se puede entender una actitud camaleónica como la de Franco que, de apoyar a los regímenes totalitarios derechistas surgidos en la etapa de entreguerras, pasó a apoyar a una potencia liberal como Estados Unidos, consiguiendo, de manera inaudita, la bendición de su régimen por parte de la que, después de la Segunda Guerra Mundial, se convertiría en la primera potencia del mundo.

Y así llegamos a la muerte de Franco y a la transición hacia la democracia. Las fuerzas de izquierda y leales a la República han de plegarse a las condiciones del juego establecidas por los llamados “reformistas”, es decir, franquistas de pura cepa que, a la muerte del dictador, vieron cómo su dominio y el aislamiento de España que favorecía éste no podía continuar por más tiempo, pues incluso las élites empresariales y bancarias deseaban participar de la progresiva globalización de los mercados para multiplicar sus beneficios. Por todo esto, se ven obligados a iniciar una transición progresiva a un régimen aperturista al principio y abiertamente democrático inmediatamente después donde se reconocía el valor del sufragio universal en medio de una monarquía parlamentaria y un modelo territorial y administrativo que tendía al federalismo, aunque dicha denominación fuera esquivada por todos los medios. Todo ello nos condicionó históricamente: a diferencia de otros países europeos, el fascismo no había sido derrotado en los campos de batalla, sus dirigentes y jerarcas nunca fueron ejecutados o encarcelados y como dice Santiago Carrillo en una metáfora de gran plasticidad, no se barrió a la extrema derecha ni al fascismo porque eran sus representantes quienes tenían la escoba o, por decirlo coloquialmente, la sartén por el mango.

Todo esto derivó en una serie de peculiaridades inusuales en otros países de nuestro entorno: un estado aconfesional que sigue recaudando dinero directamente para la Iglesia católica con aquello que deciden destinar los contribuyentes más fieles, una jerarquía eclesiástica que toma las calles de nuestras ciudades y del centro de la capital cuando les place para llamar a la insurrección contra un gobierno democráticamente elegido por los españoles cuando no toma medidas acordes con sus creencias, o la ausencia de una derecha con principios acordes a otras formaciones y partidos de su entorno. Una derecha representada por el Partido Popular que, en la segunda legislatura en la que asumió el poder con mayoría absoluta, se apoyó en dirigentes que militaban en hermandades y órdenes religiosas ”de choque” como los Legionarios de Cristo o el Opus Dei, que se enfrentó abiertamente a los sindicatos en medio de la precariedad de las condiciones laborales y que propició una huelga general; una derecha que trató de hundir y deslegitimar a la mayor empresa de comunicación española porque ésta no se plegó a alabar lacayunamente la gestión del entonces presidente José María Aznar y que introdujo a España en una guerra ilegal como fue la invasión de Irak, exponiéndola, además, a las iras del integrismo islámico, que provocó la peor matanza por atentado terrorista de nuestra historia y, no conformes con esto, continuaron mintiendo ante el temor a lo que pudiera suceder si se llegaba a saber la verdad, viendo peligrar su propio poder y condenada su gestión al frente del Gobierno, los dirigentes populares mintieron descaradamente, atribuyendo la autoría del atentado de manera consciente a otro grupo de asesinos que, esa vez, no tenían nada que ver con aquellos hechos. No contentos con esto, han negado dos veces su derrota en las elecciones: en 2004, los medios afines a la derecha española y a la Conferencia Episcopal, fomentaron la difusión de un bulo sobre las supuestas relaciones entre ETA y el partido político que había llegado al Gobierno por la decisión de la ciudadanía. 

Carrillo, observó entonces una derecha española que guardaba pocas diferencias con respecto a aquélla surgida al socaire de la monarquía de Alfonso XIII y en la posterior dictadura franquista, una derecha que se niega a perder sus privilegios; una derecha que considera que el poder les viene dado por mandato divino, como en su momento afirmaron el cardenal Gomá y el arzobispo Salamanca, una derecha que no concibe una izquierda que no se encuentre permanentemente en la oposición. Todo ello, genera como resultado que, cuando la derecha es desbancada del poder atribuya su desgracia a conspiraciones extravagantes, cuestionando la esencia misma del régimen constitucional cuando les conviene y el valor del sufragio universal. No obstante, esta crispación puede ser fruto de una pérdida de control por parte de quienes han sostenido hasta ahora el dominio secular de los resortes del Estado y el avance definitivo de España hacia una modernidad y un progreso que remonten cuarenta años de dictadura y superen las limitaciones del modelo de la transición.

Abril 6, 2009

Homofobia…¿globalizada?

La cara y la cruz. Si hace días subrayaba en este blog la alta consideración que tiene la Unión Europea a la España de los últimos años a raíz de la legislación en materia de ampliación de derechos civiles al colectivo LGTB, hoy toca destacar lo mucho que aún queda por hacer. Al ver hoy la entrada del blog de  Alicia, he reparado, con sorpresa y desagrado, en cuán errados están quienes miran por encima del hombro a los países que cuentan con un desarrollo considerablemente más precario de sus infraestructuras, de su economía, de su sistema sanitario o de los derechos y deberes que rigen sus sociedades.

En Irak, existe una violencia cruda, más allá de la religiosa y política desencadenada por chíies y sunníes o de las refriegas entre los grupos fundamentalistas de uno u otro matiz y las fuerzas militares de ocupación occidentales con Estados Unidos al frente. Rara vez  esta violencia es destacada y repetida en informativos y telediarios diversos, pero está ahí: en los últimos diez días seis hombres homosexuales han sido asesinados. El modus operandi era siempre el mismo: estas personas eran delatadas y los hombres de las tribus a las que pertenecían decidían, en una reunión secreta, su destino. Inmediatamente después eran repudiados, luego, asesinados. A finales del mes de marzo, el café del barrio Sadr de Bagdad, donde a menudo se reunía la comunidad GB, fue incendiado. Estos hechos, pese a la legislación especialmente intolerante respecto al colectivo LGTB en los países islámicos, apuntan, según diversas fuentes, a un repunte de la homofobia en los países situados dentro de esta órbita cultural, si es que cabía aún otra vuelta de tuerca.

Aun cuando alguien se conmueve, se llena de rabia o afirma que aún queda mucho por hacer a nivel global, no puede pensar, más o menos conscientemente, que esa actitud de rechazo y violencia queda lejos de nuestra órbita cultural. Y entonces se encuentra con las palabras trasnochadas, triviales, balbucientes, torpes, irrespetuosas, descaradas, intolerantes, intolerables e incitadoras al odio y al rechazo al diferente, portadoras de la más rancia heterofobia -miedo u odio al/ lo diferente- tan característico de las dictaduras de corte fascista que sumieron a Europa en la oscuridad y la destrucción el siglo pasado, en boca de una mujer que ostenta un inmerecido cargo de profesora de Universidad en Murcia, que ha sido acogida en el seno de la comunidad científica y que se permite escupir barbaridades de todo punto acientíficas.

Veo esta realidad y me doy cuenta, asqueado, de que no estamos tan lejos de esos países a los que mucha gente mira por encima del hombro. Pero, reflexionando un poco más, me doy cuenta de que aquí, por lo menos, personajes como éstos encontrarán a un movimiento LGTB sólido enfrente, a una opinión pública que difundirá y dará cuenta de su integrismo, a una sociedad cada vez más avanzada que dará la espalda a quienes incitan al odio y, por supuesto, a ciudadanas y ciudadanos que alzarán la voz o tomarán un teclado para condenar sin paliativos tales desatinos y actitudes como el autor de este blog hace en este preciso momento.

Abril 5, 2009

Lo que no sale por la tele y sin embargo…existe

La Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, publicó, hace ya algunos días, una entrada en su blog donde hacía hincapié en las propuestas de ley y en las medidas aprobadas que han partido del ministerio que ella dirige. Esta iniciativa se ha debido, según manifiesta ella misma en este medio, a que los medios de comunicación tan sólo se han ocupado de informar acerca de las conversaciones, reuniones y trámites relacionados con la futura Ley de IVE, obviando por completo  el resto de la intensa actividad de este Ministerio.

Yo, particularmente, añadiría más: parece que tiene que haber un equiparamiento de los resultados de las encuestas a la población con la información que se ofrece al público. Dicho con otras palabras: si, según las encuestas, el Ministerio de Igualdad y la figura politica de la titular de dicho ministerio es la menos valorada en importancia por la ciudadanía española, en teoría, parece como si, por mimetismo, inconscientemente, los medios obviaran la labor realizada en este terreno y sólo dieran cobertura a asuntos centrales de la legislatura como la planificación y proyección de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Abril 3, 2009

Vivir para ver

El último post de Rodrigo ha cambiado la temática de mi entrada de hoy en el blog. Y es que ver el alegato de la oposición del PP contra el nuevo callejero acordado por IU y PSOE para Rivas-Vaciamadrid me ha dejado un tanto descolocado. Resulta que está incompleto, según ellas y ellos: falta el nombre de Esperanza Aguirre, paradigma del feminismo. Como lo oyen. Desean que aparezca el nombre de la Presidenta de la Comunidad de Madrid ante la evidente “feminización” del callejero de esta localidad madrileña.

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Aunque he acaparado ligeramente el blog del compañero citado con mis reflexiones, lo cierto es que he tratado de hacerlo del modo más somero posible. De esta reclamación torticera del PP me he permitido sacar algunas conclusiones: la primera, parece que no confunden feminismo con hembrismo -para personas que militan en estas siglas y por mi experiencia cotidiana, afirmo: esto es un logro-; por otra parte, si saben lo que es el feminismo, desde luego, lo obvian en su discurso o emplean la palabra de forma totalmente tergiversada. De producirse esto último mencionado, no recurrirían al feminismo como teoría y práctica política sino al llamado “mujerismo”. Lo impactante y hasta peligroso, es que se les llene la boca del primero cuando practican el segundo. Me explico a continuación.

Lo he repetido tanto por activa y por pasiva a quienes me plantean estos temas que, dentro de no mucho tiempo, se va a apoderar de mí un complejo de telepredicador insufrible. Insisto, una vez más: el llamado ”mujerismo” presente, sobre todo, en algunas políticas y políticos latinoamericanos así como en los neocon norteamericanos, adopta el siguiente esquema de pensamiento: si una mujer asume un puesto de responsabilidad en la política de un determinado ámbito, es obvio que, automáticamente, va a ser beneficioso para el avance de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, sólamente por el mero hecho de ser mujer, independientemente del ideario de su formación y del alcance real de sus políticas. El feminismo, por el contrario, postula y practica la igualdad efectiva entre todos los seres humanos partiendo de la discriminación histórica sufrida por las mujeres y aún existente hoy.

punofeminista

Por favor, que alguien explique -si no lo ha hecho ya- que existen hombres igualitarios y feministas y mujeres machistas. Una mujer, con una determinada ideología, puede llevar  a cabo políticas de estancamiento y retroceso en materia de Igualdad de género y viceversa aunque en ocasiones parezca paradójico o que no es lo habitual. Y en el caso de las políticas de Aguirre, existen carencias de pensamiento, por obra y por omisión, en esta materia: dejar en manos de organizaciones católicas extremadamente conservadoras la gestión de todas o parte de las casas de acogida para mujeres víctimas de violencia de género, no es lo que yo entiendo como política producto de una mentalidad igualitaria.

Y, siguiendo esta línea, podríamos referirnos a la privatización de la Educación Infantil o a la reducción escandalosa de las plazas de guardería, porque, salvo que se disponga de servicio doméstico permanente, es un hecho prácticamente garantizado que son las madres las que se arriesgan a la pérdida de su trabajo o al estancamiento de su vida profesional quedando confinadas al ámbito privado, salvo en aquellos hogares biparentales donde existe conciencia y se puede ejercer de facto la corresponsabilidad familiar. ¿Serán estos argumentos suficientes a ojos de los concejales del PP o, por el contrario, prefieren que continuemos hablando de las persecuciones de mujeres que ejercieron su derecho a la interrupción voluntaria de su embarazo en la Comunidad de Madrid?

Abril 1, 2009

Un beso y un capón

Ambos gestos mencionados en el título proceden de la Unión Europea. Un beso para el país que, por medio de un gobierno de carácter socialista o socialdemócrata, con tan sólo treinta años de democracia y arrastrando una pesada herencia de integrismo religioso católico a sus espaldas, ha dado pasos de gigante empleando la fuerza de la Ley y del Derecho en el reconocimiento de derechos civiles y en la eliminación de barreras discriminatorias contra las personas por motivos de orientación sexual. Y un capón, en sentido figurado, a los llamados países de Europa del Este, a aquellos países que hasta hace poco más de una década se preciaban de pertenecer a la tierra del socialismo “real”, de ser capaces, en teoría, de haber eliminado todo resquicio de explotación y de dominación de unos seres humanos por otros.

Parece, sin embargo, que la realidad es harto distinta, y que ser LGTB (lesbiana, gay, transexual o bisexual) en estos países denominados en otro tiempo comunistas, puede ser hoy un freno sin paliativos para el desarrollo de un proyecto personal de vida e, incluso, un riesgo para la propia vida o la integridad física y la dignidad de la persona. De acuerdo con un informe de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, se señala que los países de este área no cuentan con ningún tipo de ley favorable a la normalización de la presencia pública y la integración de colectivos y personas de esta tendencia. De hecho, en estados como Bulgaria, Rumanía, Estonia y Polonia, se prohíbe expresamente la celebración del Día del Orgullo LGTB. Otros, como República Checa o Hungría, rechazaron expresamente la recomendación europea de ampliar legalmente los derechos de estas personas. En esta última amonestación también se hacía referencia a Malta e Italia.

El informe elogia, por otra parte, a España, Bélgica y Holanda por las políticas adoptadas y las leyes aprobadas en esta materia, subrayando con especial énfasis la medida de Dinamarca y los Países Bajos, que han habilitado sistemas de denuncia que pueden llevar a cabo terceras personas que sean testigos o tengan conocimiento fehaciente de una agresión de carácter homófobo. Desde el Ministerio de Igualdad, se resaltaba ayer la intención del actual Gobierno de colocar en el centro del debate y de la acción gubernamental las políticas de integración cuando España asuma la presidencia de turno de la Unión Europea, fijada para el año 2010.

Para quien esto suscribe, éstos son los gestos que habrían de primar en las relaciones internacionales y la acción exterior.

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