Aunque otras compañeras y compañeros se han hecho eco de la noticia, creo que la misma es lo suficientemente interesante por las temáticas que se abordan en este blog como para anunciarla de nuevo en este espacio. Se ha puesto en marcha un blog de Juventudes Socialistas de España dedicado en exclusiva a la política internacional. En él encontraremos información acerca de la actividad institucional de JSE en el exterior así como noticias de política internacional. A disfrutarlo:
Enero 29, 2009
Enero 28, 2009
Tengo muchas preguntas para usted
Aunque se me pueda acusar no sin cierta ligereza, creo, de sectarismo, considero que ya es hora de dar la vuelta a la tortilla en la cuestión de la crisis. Y es que ayer quedé bastante perplejo con algunos de los comentarios vertidos en foros de periódicos gratuitos a raíz de las encuestas de opinión sobre la intervención del Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el espacio televisivo Tengo una pregunta para usted en Televisión Española. Vaya por delante que me parece estupenda la existencia de un programa donde se pueda, aparentemente, volcar todo tipo de preguntas y,si son polémicas, mejor. Es un termómetro para medir al Gobierno, tarea que, por otra parte, debería realizar el grupo mayoritario de la oposición encabezada por el Partido Popular.
No obstante, vemos que esto no se produce. Vemos a un PP dividido y perdido, que se limita a capear la situación como puede y cuya información respecto a la labor del Gobierno proviene, según parece, de programas como el arriba mencionado. Personalmente vi a Zapatero digno, coherente, tranquilo y cercano. Creo que además, en contra de lo que piensa mucha gente, no se fue por las ramas, no, al menos, como hubiera querido y podido y como alguna vez ha hecho. Lo peor es que esta intervención da una idea de lo ciego que está el personal o, al menos, una parte de él. Parece como si el acérrimo simpatizante del PP trajera las respuestas preparadas desde casa y las vertiera en foros, en el supermercado o en la calle, independientemente de lo que se discute en cada momento.
Para demostrar esto, no sé si debería decir que jugamos a la política-ficción o a la “historia futurible” que tan en boga estuvo en Norteamérica durante la década de los noventa:
1.”El índice de paro es alarmante. El Gobierno no hace nada”: la cifra actual de parados se sitúa ahora en 3.200.000 trabajadores, en su mayoría, en el sector de la construcción. Pero no por ello podemos olvidar que más de un 65% de las pesonas desempleadas están cobrando el subsidio, cosa que fue imposible de garantizar a principios de los noventa por el Gobierno entonces presidido por Felipe González y eso que la tasa de paro era por aquel entonces algo más baja.
2. “El Gobierno se siente impotente ante la crisis. Es que siempre es lo mismo. Recordemos que ya nos vimos en una parecida con otro Gobierno de signo parecido”. Curiosa la memoria de algunos. Selectiva, diría yo. La crisis de 1993 fue un fenómeno exclusivamente español aderezado con ingredientes de la economía internacional. El agujero de las arcas del Gobierno era manifiesto en aquel momento. Ahora la situación es la inversa. La crisis es internacional y está aderazada con elementos patrios como la especulación inmobiliaria y la dependencia del ladrillo. Estoy, sinceramente, harto de recordar hasta la náusea que el modelo de construcción salvaje proviene de la etapa de José María Aznar, de hecho, el paro ha tenido mayor incidencia en aquellas comunidades autónomas donde se ha seguido manteniendo el modelo de “crecimiento”: Madrid, Valencia y Murcia. Sobre todo en la segunda, donde, el día que se conozcan los datos reales de los informes de impacto ambiental, será para llorar. La culpa es de un modelo cortoplacista, que llevó a proclamar triunfal y jubilosamente lo llenas que se hallaban las arcas públicas y la baja tasa de paro, pero no decían que era a costa de privatizar las compañías españolas de sectores estratégicos, de apoyar directivas europeas en favor de la no existencia de monopolios por parte de los estados, de fomentar la especulación inmobiliaria con la construcción desordenada y masiva y de favorecer el acaparamiento.
3.”Si estuviera el PP esto estaría solucionado o, al menos, no sería tan agudo. Está claro que la derecha cuenta con mejores economistas”. Yo no sé cómo se llega a este tipo de deducciones. Afirmo esto porque se oye en boca de personas sin una tendencia política o una preferencia de voto excesivamente definida. Si hay que jugar al “qué pasaría si…” no podemos olvidar que el Gobierno Aznar abarató el despido de manera considerable, puso a las ETT’s como principales intermediarias en las relaciones contractuales entre empresa y trabajadores (lo que favorecería la huelga general de aquel 19 de junio de 2002). Es muy probable que la tasa de paro fuera actualmente sensiblemente superior a las actualmente existentes y hasta me atrevería a decir que se multiplicarían. No digamos si añadimos que, por culpa de esta praxis, se llegaba, casi por norma, a realizar contratos de dos o tres semanas en oficinas y entidades de esa índole. Por otra parte, no sé qué soluciones podría ofrecer el PP una vez que el precio de los pisos está cayendo en picado y cuando a nivel nacional poco hay más que privatizar. Esto último no debería decirse en voz muy alta, para no dar ideas. Sólo sé que hay créditos concedidos oficialmente a PYMES, que el Estado español ha apostado por actuar como aval de los depósitos bancarios, etcétera.
Creo que quien más critica es, precisamente, quien más tiene que callar. De hecho, creo que calla. Criticar es señalar con fundamento (y proponer soluciones sería algo espléndido). Señor Rajoy, como jefe de la oposición, tengo varias preguntas para usted: ¿de dónde recortaría usted los gastos? ¿A quién bajaría los impuestos? ¿qué impuestos exactamente? ¿Cuáles son sus líneas maestras para favorecer el crecimiento, qué sectores son para usted clave?
Un último apunte: en realidad, anteayer era el turno de Rajoy en el programa pero rehusó acudir, el Presidente, en cambio, dio la cara. Que cada quien saque sus conclusiones…
Enero 22, 2009
Enero 19, 2009
La policía política del Gobierno regional

Sencillamente escandaloso. Un menoscabo imperdonable de los principios fundamentales de la democracia y del Estado de Derecho. Quienes me leen, saben que rara vez empiezo calificando categóricamente una situación y, la mayoría de las veces, ni siquiera a lo largo de toda la entrada, aunque pueda insinuarlo de manera más o menos abierta. Pero casos como el destapado hoy por la prensa ponen de manifiesto el apestoso y repugnante cinismo de quienes se han atrevido a condenar todo un partido y una manera de hacer política por escándalos como los GAL, o las llamadas escuchas del CESID. Y todavía se atreven a catequizar. Y a señalar. Y a colgar etiquetas. Y a hablar como si se encontraran en posesión de la verdad. Y a difundir bulos sin pestañear.
Pues con todo ello Esperanza Aguirre ni se ha inmutado: -”Cuando el gobierno o el diario El País no tienen de qué hablar, atacan a Madrid en lugar de la crisis”. Toma ya. Esto viene a ser como aquel refrán: “¿Dónde vas? Patatas traigo”. Pediría a las señoras y señores del Gobierno regional que no insultaran la inteligencia de la ciudadanía. ¿Es que no se dan cuenta de que todo el mundo conoce -y va a conocer- que utilizan la Comunidad de Madrid y sus recursos como su dominio vasallático particular? ¿Es que creen que no nos hemos enterado de lo que hemos leído ni de la pregunta que acaban de hacerle los reporteros?

Francisco Granados, Consejero de Presidencia, Seguridad e Interior de la Comunidad de Madrid contrató como asesor en materia de seguridad al ex-inspector de la Policía Nacional Marcos Peña. Hasta aquí todo normal. Lo condenable, es cuando Peña se rodea de un equipo formado por, que se sepa hasta ahora, tres antiguos agentes de la Guardia Civil. Este grupo se dedicaba a elaborar informes destinados al consejero Granados. El primer indicio de que algo grave se cuece, viene cuando se descubre que estos antiguos funcionarios utilizaban los contactos que aún poseían en ambos cuerpos de seguridad. El segundo indicio viene cuando se descubre que la información recolectada era “algo” diferente de la que, en principio, cabría esperar que podría manejar un Consejero de Seguridad autonómico: los informes, al menos los más exhaustivos, eran aquellos que contenían datos y cuantiosos detalles de presuntas tramas de corrupción que tenían lugar, qué casualidad, en ayuntamientos gobernados por el PSOE. Y el tercero, que esta labor de captación de información se hizo de manera paralela a otras investigaciones que sí estaban oficialmente abiertas en el ámbito policial y judicial.
La gravedad de la situación se resume en un solo apunte: la actividad del equipo de Granados no contaba con una sola limitación, ya fuera política o judicial. No es de extrañar, por tanto, que las actividades de estos funcionarios retirados se sitúe fuera de las competencias establecidas por la Ley a la hora de llevar a cabo investigaciones de este cariz: los datos solicitados por el equipo que elaboraba los informes tan sólo podrían ser solicitados por una unidad policial. Hay que tener en cuenta que dicho equipo recibió información, entre otras, de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil y, posiblemente, de Asuntos Internos, tanto del citado cuerpo como del Cuerpo Nacional de Policía. El requerimiento de esta información, por otra parte, ha de ser solicitada dentro del marco de una investigación policial y judicial. El equipo de Granados no contaba ni con una ni otra justificación: los informes iban dirigidos en exclusiva y eran elaborados en beneficio del Consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. El tercer requisito, quizá el más importante, que los hechos presuntamente delictivos investigados por una unidad policial concreta, han de estar dentro del ámbito de sus competencias y, desde luego, los informes elaborados por Peña y sus colaboradores no formaban parte de las competencias asignadas ni a las policías locales, que dependerían de cada ayuntamiento, ni a la BESCAM, cuya implantación definitiva está en funcionamiento. Hay que señalar que esta suerte de detectives privados se ocuparon de destapar por su cuenta presuntos casos de corrupción urbanística -Ciempozuelos-, policial -Coslada- y del crimen organizado en torno a la seguridad de los locales de ocio en la capital.

Con estos datos en la mano, no conviene perder de vista, independientemente de que todo lo destapado sea completamente exacto o no, que Granados parecía conocer muy de cerca el caso de corrupción en Ciempozuelos, las actividades de Ginés Giménez, el antiguo jefe de la Policia Local de Coslada y el fenómeno de la pugna de distintos grupos presuntamente delictivos por controlar la seguridad en las discotecas de moda antes del asesinato de un portero de nacionalidad rumana a manos de un sicario o el de Álvaro Ussía Caballero, a manos de otros tres porteros de discoteca. Creo que son motivos suficientemente graves como para que Granados dimitiera ipso facto o fuera cesado por la Presidenta de la Comunidad de Madrid o, en su defecto, dimitiendo ella misma.
Enero 17, 2009
Enero 15, 2009
Desde Gaza con horror
Para que luego quienes leen este blog no me acusen de que tengo opiniones infundadas respecto al genocidio sobre la población palestina, abro una página que llevará por título el mismo que posee esta entrada. En ella consignaré toda noticia respecto a los ultrajes que sufre la población civil, debidamente fechados. Para que cada cual lo lea y saque sus conclusiones.
Enero 13, 2009
Enero 9, 2009
Populismo e incompetencia en Madrid
La respuesta de Madrid ante las inclemencias meteorológicas ha reflejado una sonora incompetencia, mezclada con un populismo exacerbado, por parte de la que se autoproclama “Presidenta de todos los madrileños”. Más de lo que venimos viendo desde hace unas cuantas legislaturas pero, de manera más escandalosa, desde el año 2007, cuando el PP no ha parado de regodearse en su mayoría absoluta y se ha enfrascado en luchas de poder dentro del propio partido hasta el punto de descuidar por completo la atención a la gestión de la Comunidad y del Municipio, la misión que le encomendó de manera clara la ciudadanía madrileña en las pasadas Elecciones Autonómicas.

Es de todo punto inadmisible que una gran ciudad que pretende postularse como candidata a los próximos Juegos Olímpicos no sepa reaccionar ante un problema meteorológico que, pese a ser un escollo, no ha alcanzado el máximo nivel de alerta. Lo que, en este sentido, clama al cielo es que haya ciudadanos atrapados por la nieve en pleno corazón de la ciudad. Ha habido personas que no han podido moverse durante más cuatro horas en calles aledañas al centro, no estamos hablando de una carretera secundaria de un puerto de montaña.
Pues con semejante panorama, la Delegada de Medio Ambiente en el Ayuntamiento, Ana Botella, no se le ha ocurrido nada. Nada, insisto. Se ha limitado a declarar que existe sal a disposición de toda la ciudadanía. Bien, brillante. Según este planteamiento, todo madrileño atrapado debe adoptar el siguiente protocolo de emergencia: acudir no sabemos bien a qué lugar para volver al emplazamiento donde ha quedado atrapado su vehículo con un cubo repleto de sal, una pala y…ponerse manos a la obra. ¿Y qué más quiere la gente que haga nuestra delegada si no da más de sí? Como ha dicho ella misma, por toda justificación: “es invierno y, en invierno nieva”. Muy bien, doña Ana ”Einstein” Botella, toda una filósofa, además de humorista.

Lo que tampoco tiene desperdicio es la actuación de Granados, Consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. Respecto a la oleada de frío ha mencionado que la Comunidad ya lo tenía previsto pero que en ningún momento pudieron imaginar que fuera a nevar tanto (cómo se nota que esta persona no sabe cuál es la situación meteorológica de los países nórdicos en invierno, ni siquiera de los del Benelux) y que la culpa, la mayor parte de la misma, corresponde a la inoperancia del Servicio Meteorológico. Y ahí se ha quedado. Por cierto que este mismo cargo público, cuyo cometido es gestionar la seguridad en la región, ha asegurado que los hospitales madrileños son altamente seguros, independientemente del asesinato de uno de los presuntos capos de la droga del cártel de Medellín, Leónidas Vargas. Y es que un caso como éste hace que se planteen una serie de preguntas: ¿Cómo la dirección del hospital no supo a quién tenía ingresado? Peor aún, ¿cómo no alertó la Consejería de Justicia e Interior al hospital de la identidad del paciente? ¿Cómo es posible que un individuo entre armado con una pistola -lo de menos es que nadie oyera los disparos, porque el arma llevaba acoplado un silenciador- y dispare hasta cuatro tiros sobre un enfermo? Y, finalmente y quizá lo más grave: ¿Es que a nadie se le ocurrió instalar a Vargas en una habitación aislada y solo dado que se trataba de un preso? Debida a la inoperancia en este último caso, un paciente sufrió un shock traumático cuando el sicario le obligó a volverse para disparar a su víctima. Por fortuna, sí, por fortuna, todo quedó en eso, ya que no es difícil imaginar que un asesino a sueldo contratado en el extranjero que entra y sale del país en el que ha cumplido su “encargo” de manera anónima, podría haber disparado con toda probabilidad al paciente de la cama contigua para asegurarse de que no dejaba ningún testigo que pudiera delatarle en un juicio algún día. Bien mirado, esto es una cuestión de lógica, aunque también de interesarse por el cargo que uno ocupa, leer y ponerse al día en materia policial y de seguridad, pues éste es el modus operandi más característico de los sicarios; si normalmente es arriesgado y no digamos ya traumático presenciar un asesinado común, estar delante en el momento en que se produce un “ajuste de cuentas” es, sencillamente, recibir una sentencia de muerte.

Finalmente, no me queda más que subrayar el patetismo de las manifestaciones populistas de Esperanza Aguirre. Resulta que ha ido recogiendo por el camino a conductores atrapados en la M-40 ante la imposibilidad de acudir al aeropuerto para asistir a la reunión programada con Francisco Camps en Valencia. Qué maravilla, qué alarde de generosidad, qué preocupación por el pueblo. Parece ser que, después, ha tenido que volver en Metro, mientras charlaba con algunos usuarios. Es sabido que Aguirre aprovecha estos baños de masas para hacerse fotos, recibir adulaciones y adoctrinar. Esto que no falte. Menos mal que algunos nos negamos a adorarla lacayunamente y sacamos a la luz su verdadera cara por encima de su impostura: las competencias respecto a todo lo relacionado con la M-40 son de la Comunidad de Madrid, así como las de la M-30, el Ministerio de Fomento, que ya intuyo lo que habrá comentado Aguirre a los usuarios con los que se ha cruzado, tendría la competencia en el resto, por ejemplo, en las carreteras comarcales.
Respecto al Metro, es un hecho que el número de pasajeros disminuye de manera inversamente proporcional a las quejas de los usuarios: lento, insalubre, caro, y paradas de entre media hora y una hora, conductores que ordenan bajar a los viajeros en determinadas estaciones sin aviso ni justificación alguna, que para eso la empresa privada que lo gestiona nos hace el favor -según la línea de pensamiento de los dirigentes populares- de permitirnos viajar en subterráneo. Quizá las ampliaciones de 2006 y 2007 deberían haberse realizado de manera notablemente más ponderada, lo que habría evitado que se hubiera desviado una gran cantidad de presupuesto en pantallas, propaganda institucional o en la disminución de las inspecciones de mantenimiento de la compañía donde han sido realizados los vagones, que hasta ahora ha sido Siemens, si no me equivoco. Digo esto, insisto, porque no quiero ni imaginar qué patrañas habrá contado la lideresa, presuntamente, a los ciudadanas y ciudadanos con las que se ha cruzado en este día kafkiano en Madrid.
Enero 4, 2009
Mis deseos para el año 2009
Dado el medio en el que escribo estas palabras, creo que es oportuno hablar tan sólo de deseos políticos. Y, como todo el que vea mi perfil deducirá, esos deseos pasarían por un triunfo socialista en las elecciones europeas, vascas y gallegas. Pero voy a ir más allá. Creo que es mejor hacer propósitos que impriman un carácter determinado a las actuaciones políticas durante el año dentro de una tónica general, que encomendar nuestros deseos a momentos que dependen enteramente -para alegría de los demócratas- de la decisión del electorado.
Mi deseo fundamental es un mayor pragmatismo en el proyecto del PSOE, si bien, más que pragmatismo -porque ésta es una virtud que caracteriza al tipo de izquierda que representan estas siglas- un mayor espiritu materialista, de preocupación por las cifras en general. Me explico: es necesario ocupar el espacio político con las medidas en la lucha contra la crisis. Es vital que la ciudadanía conozca el programa de ayudas a las PYMES, al pequeño comercio y aquellas destinadas a aumentar la capacidad adquisitiva de la población, así como las medidas de promoción y potenciación de la contratación con el empleo asiduo, entre otras, de las nuevas tecnologías.
Por otra parte, es necesario concienciar a la población de que la consecución de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres tiene una incidencia positiva directa tanto en el rendimiento de la plantilla de las empresas como en la economía familiar. En materia de igualdad, así mismo, se precisa especificar de manera clara cuánto dinero se va a destinar en la aplicación de la Ley Integral contra la Violencia de Género. Creo que, en este sentido, es más coherente con las necesidades actuales que el presupuesto de Interior se aumente aun en detrimento del de Defensa y que, dentro de la partida que se destine a este primer ministerio, el grueso del presupuesto sea empleado en poner medidas reales y efectivas para combatir esta lacra que arroja un saldo de víctimas superior al del terrorismo islamista o de otro tipo, al menos hoy por hoy. En Justicia es necesario así mismo, no ceder un ápice a la Administración regional en materia de lucha contra la violencia de género. La coordinación entre juzgados especilizados en esta materia es demasiado importante como para que la cuestión se deje en manos de las comunidades autónomas y que ello genere una desigualdad en el tratamiento del problema.
En materia de política internacional, desearía personalmente que España, al igual que en su momento se colocó a la cabeza de la alianza de civilizaciones y de la extensión y aplicación decidida de los Derechos Humanos, lidere, ahora y sin complejos, la denuncia de la violación de los Derechos Humanos en Oriente Próximo, en concreto, en lo que se refiere al conflicto árabe-israelí. Si Israel sigue haciendo caso omiso y dirigiendo sus objetivos militares contra la población civil palestina, la respuesta de la Unión Europea debería ser enérgica: cabría revisar el volumen de productos israelíes que entran en el mercado europeo así como la participación de su selección y sus equipos de baloncesto en la Eurocopa o en Eurovisión. En matería de Defensa, cabría preguntarse si, en lugar de volcar los esfuerzos que actualmente se destinan a Afganistán no sería más correcto enviar fuerzas de interposición a la Franja de Gaza bajo bandera de la OTAN o de la ONU, con el fin de apresar a los terroristas de Hamás, asegurando que su detención se lleva a cabo respetando escrupulosamente la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Por último, creo que en materia de Cultura el Gobierno español tiene que acometer grandes empresas para el año próximo. En términos generales, avanzar hacia la consecución de una política unitaria en materia de cultura que unifique los criterios de la política española en este campo, tanto a nivel interior como exterior. Apreciaría, además, que no se delegara un sector del cual ahora se descubre que mueve mercados y relaciones diplomáticas en manos no expertas, porque ello puede limitar su campo de acción y disminuir sus efectos positivos, incluso en la política exterior y comercial. La expresión cultura en libertad (culture en liberté) nunca antes había significado tanto como ahora de cara al nuevo año.
Feliz Año 2009 a quien pase por aquí y mis deseos de que todo proyecto positivo se haga realidad.


