Adelantamiento…por la izquierda

Septiembre 28, 2008

La política exterior neocon: ¿una diplomacia del siglo pasado?

                                      

 

Una parte significativa de la opinión pública en los Estados Unidos ha comparado el duelo electoral entre Barack Obama y John McCain con una lucha generacional. Una visión de la política internacional en consonancia con el relativamente recién inaugurado siglo XXI frente a una perspectiva anclada en el siglo XX que, no hace mucho, hemos dejado atrás. En este contexto se dibuja ante el mundo una situación delicada y, a la vez, sorprendente: la política exterior de un país y sus aliados, el rumbo que la misma habría de tomar, nunca antes había estado tan condicionado por las corrientes ideológicas predominantes en un estado determinado.

En este sentido, creo que un triunfo del Partido Republicano podría contribuir seriamente al retorno del fantasma más temible que conoció el mundo en el siglo pasado: la Guerra Fría. Y es que  iniciar un proceso de distensión con respecto a Rusia es primordial no ya para evitar un enfrentamiento bilateral EE.UU-Rusia con el resto de Europa en medio del conflicto, sino para evitar la formación de dos bloques antagónicos y, en consecuencia, un enfrentamiento de dimensiones planetarias aprovechando la inexistencia de cualquier tipo de arbitraje verdaderamente viable. Lo paradójico de todo ello es que, a mi entender, conforme se acentúe la polarización en el juego de alianzas, dicho proceso se verá alimentado a sí mismo, acelerándose. O lo que es lo mismo: el empeño por ubicar el conflicto con Rusia en un contexto de Guerra Fría producto de un resurgimiento de la Unión Soviética, puede contribuir a que la política de Moscú continúe por los mismos derroteros si la ciudadanía rusa, impregnada de un hondo sentimiento nacionalista, considera que está siendo cercada por la OTAN y, en última instancia, por EE.UU. La Administración Bush puede, a su vez, seguir amparándose en la política exterior agresiva rusa para justificar un endurecimiento de su postura y exigir a sus aliados que hagan lo propio.

Es evidente que la invasión de Georgia por las fuerzas rusas fue, a todas luces, desproporcionada y es necesario exigir a este país la retirada de sus tropas a las posiciones anteriores al 7 de agosto de este año, así como una severa crítica al reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjazia de manera unilateral. Por otro lado, la comunidad internacional no puede mirar hacia otro lado ante las violaciones de los Derechos Humanos que se puedan estar produciendo en Rusia ya sea respecto a escenarios como Chechenia o en lo que se refiere al ejercicio de la libertad de expresión de manera completamente libre.

Por otra parte, el hecho de que Rusia practique una política agresiva con sus vecinos no es sinónimo de que ésta posea veleidades imperiales. El régimen soviético se derrumbó por completo a principios de la década de los noventa y no tiene posibilidad alguna, hoy por hoy, de renacer de sus cenizas. La Rusia actual no es aquella de hace quince años: existe un sistema de elecciones libres, separación de los tres poderes y el libre mercado ha hecho de lleno su aparición. Al verse a merced de los vaivenes del mercado como el resto de las naciones, ha hecho que la situación imperante en  Rusia sea del todo irreversible, de tal manera que la aspiración a imponer un modelo económico, político y social completamente ajeno a Europa Occidental y con pretendida validez universal se antoje inconcebible. Puede que en la actualidad el Gobierno ruso posea rasgos autoritarios, pero no es el régimen totalitario de la extinta URSS. Siguiendo con este razonamiento, el estrechamiento de lazos por parte de Rusia con Venezuela o Cuba obedece a un estrategia diseñada ad hoc planeada desde Moscú con objeto de conseguir en Latinoamérica una presencia y un área de influencia similar a la que, según Putin y Medvédev, están logrando los Estados Unidos en Europa oriental.  

Ante este estado de cosas, la Unión Europea debe tomar la iniciativa y llevar a cabo medidas activas, más allá de las meras declaraciones y posicionamientos oficiales. Éstas pasarían por ejercer la presión suficiente para que Rusia vuelva al anterior statu quo y exigir a Georgia reparaciones económicas a Osetia del Sur, en compensación por la invasión de esta región y la transgresión de lo dispuesto en el tratado de 1992. Es necesario también, desde mi punto de vista, acelerar el proceso de acercamiento a países como Ucrania y Georgia con vistas a un posible ingreso en la Unión en el futuro. Si lograran realizar el esfuerzo necesario para ponerse a la altura de los baremos marcados por la UE para sus miembros, sería factible un pacto en materia de defensa que incluyera un hipotético ingreso en la OTAN. Realizar este proceso a la inversa puede hacer que los países interesados descuiden otros campos de interés para su equiparación con los países de Europa occidental, además de suscitar unas mayores suspicacias con la vecina Rusia. 

Como señalara el ministro de Asuntos Exteriores en una entrevista, concretando las directrices establecidas en Bruselas, es preciso poner todos los medios para evitar que se vuelva a imponer  una agenda propia de la Guerra Fría, máxime cuando a día de hoy existen retos y problemas que afectan directamente a la UE: el aumento de la pobreza, la llamada feminización de la misma y sus consecuencias: el éxodo masivo de personas desde sus países de origen, el estancamiento de estos países ante la imposibilidad de trazar planes de desarrollo por medio de la inversión en ciencia y tecnología, el auge del terrorismo y de los fundamentalismos, el tráfico de personas, la explotación sexual de mujeres y niños, etcétera.

Septiembre 25, 2008

El debate está en los medios y en la calle

En el día de ayer, Carmen Morán escribía un artículo a doble página en la sección de “Vida & Artes” de El País:

 http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Prostitutas/puede/esclavas/elpepusoc/20080924elpepisoc_1/Tes

En mi opinión el artículo posee una gran mesura, analiza todos los puntos de vista, admite la presencia del debate entre abolicionistas y reglamentistas y los testimonios de las asociaciones más representativas de una y otra postura. El contenido de este artículo parece resumirse en que, más allá de posiciones favorables a la regulación o favorables a la erradicación de esta práctica, es necesario establecer una prioridad máxima: acabar de una vez por todas con la trata de mujeres y niñas, pues se trata de una cuestión que incide plenamente sobre los Derechos Humanos.

Mi impresión, tras la lectura del mismo, es algo distinta:

-En primer lugar, creo que la necesidad acuciante de encontrar soluciones a la situación de coacción, violencia física y psicológica además del riesgo para la propia vida y la de su familia que sufre más del 90% de mujeres que practican la prostitución en este país es precisamente un acicate para considerar a la práctica en conjunto como denigrante para el ser humano y especialmente para la mujer, contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, por lo tanto, digna de ser erradicada, si cabe, ahora más que nunca, con más urgencia.  

-Creo que la postura actual del Gobierno español está más próxima a la de países como Suecia que a la de países como Italia.  En el primer caso, el Gobierno ha considerado necesario sancionar a los clientes con el fin de erradicar esta práctica mientras que en el segundo caso, el Gobierno de Berlusconi aborda la cuestión con una mayor estrechez de miras: penaliza al cliente con el único fin de sacar a las prostitutas de la calle. Esto encierra, a mi entender, cierto tufillo de hipocresía: se pretende eliminar de los ojos del viandante aquello que molesta, por considerarlo, seguramente, sucio, malo, ordinario o, sencillamente, antiestético, sin detenerse a considerar que tras esa realidad se esconden biografías de mujeres relacionadas con el proceso que se ha dado en llamar feminización de la pobreza; mujeres que, una vez que rompen los tentáculos de proxenetas y organizaciones de crimen organizado, necesitan una alternativa de vida, una salida creíble a esa espiral de denigración y violencia.

-Por último, no comparto la última declaración de Hetaira que recoge Carmen Morán al final de su artículo: la regulación de la prostitución no ha disminuido la presencia de las mafias, las ha alimentado, les ha dado legitimidad, ha encubierto la parte menos visible de sus delitos y ha fomentado el tráfico de niñas: el 80% de las mujeres que ejercían la prostitución en los Países Bajos en 1999 lo hacía de manera forzada, siendo introducidas en el país por redes de crimen organizado. Allí se encontraba legalizada entonces la prostitución; es previsible que la cifra haya aumentado. Según la asociación Amsterdam Child Right, el número de niñas y niños que ejercían la prostitución en este país pasó de 4.000 en 1996 a 15.000 en 2001. Todo ello es recogido en un informe de Janice G. Raymond, perteneciente a la Coalición Internacional Contra el Tráfico de Mujeres, organismo vinculado o perteneciente -confieso que ahora mismo no lo recuerdo- a la ONU.

Septiembre 21, 2008

Revisionismo histórico

 

Por una vez y sin que sirva de precedente, para animar a la distensión, ahí va un vídeo musical. Boikot y su tema Nueva degeneración.

Pablo Iglesias

Fernando de los Ríos

Juan Negrín

Julián Besteiro

Willy Brandt

Olof Palme

Salvador Allende

Como se puede apreciar, algunos si tienen un buen puñado de referentes en política verdaderamente respetables. Algunos no tienen necesidad de tergiversar, manipular, ocultar ni falsear la historia.

Septiembre 20, 2008

Esperanza Aguirre o el convidado de piedra

 

Desde mi punto de vista y desde el de una buena parte de los analistas políticos, Aguirre, sencillamente, desapareció en el debate del estado de la región. Ni rastro de aquella lideresa que dominaba el debate en la Asamblea de Madrid con un estilo muy personal que la acercaba a la Dama de Hierro. Era evidente que Aguirre acudió con un exceso de confianza que le llevó a no preparar adecuadamente sus respuestas e intervenciones. En todo momento se mostró esquiva, parca en palabras y dispuesta a basar sus argumentos de la gestión llevada a cabo en la región en torno al “porque yo lo valgo”.

Cuando la bancada rival formada por el PSOE e IU obligó a Aguirre a salir de la agenda trazada para el debate, ésta no supo cómo reaccionar. Parecía que había preparado su intervención por inercia, sin contar con la posibilidad de que la oposición regional, en nombre de toda la ciudadanía madrileña, le exigiera explicaciones por sus medidas y no se limitara a caer en el error de contestar a la Presidenta con vehemencia cuando se dedicaba a atacar al Gobierno central. Maru Menéndez rompió aquella dinámica y, sencillamente, hizo caso omiso de las invectivas de Aguirre, circunscribiendo el debate, en todo momento y como había de ser, a cuestiones como la desarticulación de la Sanidad Pública o la privatización de la Educación Infantil o del Canal de Isabel II.

Esperanza Aguirre, también conocida, según parece, como el “largo brazo de Rajoy”, se limitó a responder con evasivas, y hasta perdió parte de esa arrogancia tan aznarista de quien se cree la dueña de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, en honor a la verdad, sí conviene decir que tuvo una contestación que hacía recordar los tiempos más duros del aznarismo: “si estamos aquí, es porque los madrileños nos votan”. Por supuesto, una observación empírica que sobra por evidente. No obstante, parece que Aguirre queria decir algo más: estamos aquí, porque los madrileños avalan nuestra gestión con mayoría absoluta. Esa canción  me suena. Creo que la cantaba alguien en España entre los años 2000 y 2004, ¿recuerdan qué pasó después?

Septiembre 16, 2008

Inercias

 

 

Me asalta la desconfianza cuando, demasiado a menudo, oigo decir: “todo el mundo sabe…”, “bueno, eso se da por sentado”, “a nadie se le escapa que…”, “es evidente a todas luces que…” y otras expresiones del mismo estilo. No negaré que, por desgracia, también me sorprendo y automáticamente desconfío cuando estas expresiones salen de mi boca. La sorpresa y la desconfianza se deben a que estas frases evocan tópicos, dogmas, comportamientos condicionados y, en definitiva, todo lo que tiene que ver con una actitud irreflexiva.

Por la inercia se puede llegar a caer en situaciones que se convierten en una espiral de desatinos y malententidos, terminando por no saber a ciencia cierta cómo hemos podido vernos involucrados en un callejón sin salida. Y es lo que parece estar pasando en nuestro país a raíz del controvertido caso conocido como los vuelos de la CIA. Según los primeros datos de AENA, con los que cuenta el magistrado que está llevando a cabo la investigación, 49 vuelos de aeronaves estadounidenses atravesaron nuestro espacio aéreo con destino a Guantánamo y al menos once hicieron escala en las bases de Rota y Morón.

Pero aún hay más: AENA únicamente tiene constancia de aquellos vuelos considerados parte del tráfico aéreo general, pero en ningún caso de aquellos realizados en el marco de operaciones militares, por lo que la cifra podría dispararse con la adición de éstos últimos, cuyos datos han llegado recientemente a la Audiencia Nacional. Lo más grave de todo ello es que al menos dos menores fueron transportados en uno de aquellos siniestros vuelos. Las secuelas psicológicas de los interrogatorios pudieron ser apreciadas por los agentes policiales de Canadá que acudieron a la base norteamericana a interrogar a uno de ellos.

La información que existe hasta la fecha es sumamente desconcertante: diversas fuentes estadounidenses y portuguesas han hecho constar la existencia de esos vuelos con escala en suelo español. Estados Unidos ha asegurado por escrito que ningún aparato sobrevoló nuestro espacio aéreo con carga ilegal alguna. Por otra parte, el tratado bilateral en materia de defensa suscrito por España y los Estados Unidos establece la prohibición del transporte de personas o mercancías que pudiera comprometer la política exterior española. Fuentes de Defensa admitieron que los aviones militares estadounidenses no son inspeccionados porque, según un mando militar que prefirió permanecer en el anonimato, se trataba de una cuestión de confianza.

Yo me pregunto, ¿ese tratado bilateral establecía algún mecanismo de control para el cumplimiento de los requisitos referentes a la salvaguarda de la imagen de España en el extranjero? En caso afirmativo, ¿por qué Estados Unidos iba a sentir como agravio el hecho de que uno de sus socios se limitara a cumplir estrictamente con la legalidad vigente de un tratado bilateral? Si esta parte del contenido del tratado hubiera sido observada con el celo debido ahora no habría lugar a mesarse los cabellos, darse golpes de pecho y ser amonestados por la Comisión de Derechos Humanos de la Unión Europea. Supongo que a EE.UU. le habría convenido que todo hubiera sido distinto porque, al fin y al cabo, la imagen de sus socios en el mundo es, de alguna manera, la suya propia, y la buena reputación de un país aliado con respecto a la otra entidad a la que pertenece aparte de la OTAN -la Unión Europea- es crucial para que la colaboración entre estos dos gigantescos espacios políticos y económicos no se resienta.

Septiembre 14, 2008

Panem et circenses: derroche y clasismo

 

Noche en Blanco en la capital de España. Despliegue de luz, sonido y, como señala más de uno, cultura. Aunque para mí cada vez parece más una iniciativa impulsada por el mismo espíritu que lleva a proclamar fraternidad y armonía con el prójimo en Navidad. Sólo y únicamente en Navidad, no sea que nos excedamos de empalagosos. Las iniciativas culturales de este evento en Madrid acusan el mismo espíritu fariseo: “cultura para todos una vez al año, a ser posible en una noche fría y desapacible, y, repito, sólo una vez al año y en esas condiciones, que luego os acostumbráis mal”. Eso es como ofrecer el caramelo, ponérselo en la boca y quitárselo inmediatamente antes de que pueda saborearlo como es debido.

Por no hablar de que una noche como ésta termina siendo como el resto de “noches en blanco”: hay una cantidad tan ingente y desproporcionada de personas agolpándose para poder entrar a los diversos recintos que muchos bares de las inmediaciones abren sus puertas para quienes desean esperar refugiados en algún lugar o, directamente, a quienes desisten de permanecer toda la noche en una cola para perderse todos los demás espectáculos. En definitiva, más de una y de uno acabaría haciendo lo que hace el resto de fines de semana cuando sale de marcha por Madrid.

Ante este panorama, ¿no habría sido mejor suspender o retrasar la Noche en Blanco ante la crisis internacional cuyas orejas podemos ver ya en España? ¿No sería mejor que el Ayuntamiento o la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid firmaran algún tipo de acuerdo o convenio con el Ministerio de Cultura para ofrecer un par de días o tardes de todas las semanas visitas gratuitas a los museos de Madrid? ¿No sería mejor emplear ese presupuesto en invertir progresivamente en las áreas más deprimidas de la ciudad para mejorar la calidad de vida de sus barrios y tratar de ofrecer alternativas culturales para que personas de todas las edades vuelvan a tomar las calles de su distrito aquejadas por un nivel considerable de delincuencia?

Es probable que Ruiz-Gallardón respondiera a la primera pregunta que, si dilapida en tiempos difíciles, puede acusar al Gobierno central de ser éste último el responsable de la crisis y de que la capital de España no tenga dinero para lo verdaderamente esencial; a la segunda pregunta es probable que respondiera que invertir en cultura es un derroche innecesario cuando no reciben del Gobierno central las cantidades adecuadas para las necesidades básicas; y, siguiendo la misma lógica, a la tercera pregunta respondería que invertir en zonas deprimidas y en potenciar la oferta cultural en las mismas sólo puede tener resultados a medio y largo plazo y que, por tanto, no hacen la labor adecuada de propaganda.

Por favor, no nos engañemos. Cada iniciativa del alcalde, va encaminada a potenciar su propia imagen ante el resto de España; cuidado, en ningún caso la de la ciudad de Madrid y sus habitantes. Gracias a este despilfarro puede alentar el victimismo del PP madrileño y, de paso, concentrar todos los alardes de poderío económico en el centro de la capital, aprovechando que las zonas más desfavorecidas pueden pasar inadvertidas a ojos poco avezados o forasteros.

Septiembre 4, 2008

Tu congreso

 

Los días 5, 6 y 7 de septiembre se celebra el congreso del Partido Socialista de Madrid (PSM). Sin duda el mejor momento para reafirmarnos en nuestro compromiso de ser la alternativa de izquierdas en la Comunidad de Madrid, una alternativa creíble, capaz de ofrecer garantías de una política progresista, de cercanía a las necesidades de las madrileñas y madrileños. Un proyecto, en definitiva, capaz de combinar el pragmatismo producto de un análisis riguroso de la realidad con la defensa de los valores que constituyen las señas de identidad de una formación de izquierdas y progresista.

Los días 5, 6 y 7 de septiembre se celebra algo más que el congreso de un partido determinado. En esos días se trazarán las líneas maestras del proyecto político que se pretende ofrecer a la ciudadanía madrileña como alternativa al Gobierno regional actual. Un proyecto que devuelva los servicios publicos al contribuyente, que garantice la prestación de servicios imprescindibles como la Sanidad de manera universal, que las prestaciones sociales de la Comunidad de Madrid y de los ayuntamientos en los que gobierna el Partido Popular vuelvan a las manos de a quienes pertenecen, esto es, a los contribuyentes. Por eso, el congreso del PSM es también tu congreso.

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