Adelantamiento…por la izquierda

Marzo 25, 2008

Memorias de África: opresión patriarcal, pobreza, muerte e intereses espurios en el Congo

                              

 Qué pena que haya que leer reportajes como el de Pere Rusiñol en el dominical del diario EL PAÍS para mirar hacia una parte del mundo a la que el hemisferio norte ha dado permanentemente la espalda si no es para aprovecharse vilmente de su situación. Pero junto a tanta miseria, explotación y guerra se encuentra un sistema que, a menudo, a los elementos más progresistas les cuesta distinguir y señalar: el patriarcado, que, en esta parte del mundo se ejerce en toda su crudeza, sin paliativos ni disimulos de ningún tipo: las mujeres son -¡e incluso algunas lo esperan!- ser violadas de manera sistemática maltratadas, torturadas, destruidas, en definitiva, como cualquier objetivo más de una guerra sin cuartel. Pero en esta espiral inmunda, asquerosa, perversa y sin sentido de un sistema de valores machista hasta la médula se produce la mayor de las incoherencias: quienes debían de volcar todo su aprecio, consuelo, empatía y amor en estas mujeres se dedican a estigmatizarlas y repudiarlas. Creo que habría que revisar y elaborar un plan de actuación ante esto y revisar seria y severamente las relaciones con países que, al parecer de manera premeditada, se muestran tan incompetentes en defender los derechos humanos mínimos de más de la mitad de su población.

Aquí os dejo unos fragmentos, NO LO LEÁIS SI SOIS ESPECIALMENTE SENSIBLES, es demoledor para cualquiera que tenga un cerebro y un corazón que funcionen mínimamente y sangre que le circule por las venas…

“Sus historias dejan paralizado al más bravo: mujeres violadas en serie por veinte hombres, jóvenes secuestradas como esclavas sexuales de un batallón de energúmenos, abusos a bebés de diez meses, violaciones de abuelas de setenta años”.

“Aunque parezca mentira, el rechazo social entre los suyos suele ser el segundo gran golpe que debe afrontar una mujer. Muchas veces el marido la repudia tras el ataque. En ocasiones incluso la propia familia”.

“Cuando no se la acusa de coquetear con el violador, se la repudia por temor a que sea portadora del virus del SIDA”.

“La pinza del hombre es por tanto doble: unos violan, otros repudian”

El testimonio de Domitila: “Llegaron al amanecer. Eran tres soldados que no conocía y dos hombres del pueblo. A uno de estos sí que lo conocía bien porque quiso salir conmigo y yo le había rechazado. Esa fue su manera de vengarse. Los soldados me violaban, uno tras otro, y los civiles miraban y se reían”.

El testimonio de una mujer desconocida: “Necesitamos ayuda internacional, pero no sólo financiación, médicos y voluntarios que nos compadezcan”.

1 comentario »

  1. Desde occidente no podemos mirar hacia otro lado en estos casos. Siempre he defendido el relativismo cultural, pero que este no nos lleve a tolerar prácticas que violen los derechos humanos con la excusa de que son propias de otra cultura y por lo tanto, escapan a nuestra comprensión.
    Es necesario un replanteamiento global de la situación de las mujeres en las zonas más desfavorecidas del planeta, porque no sólo son víctimas de manera más ausada del hambre y la pobreza extrema, sino que ellas, además cargan con la sumisión al patriarcado más crudo que conocemos.

    Hemos vuelto a las andadas, Joaquín. Se acabaron las vacaciones, joooooooo!! Muchas gracias por continuar con esta serie…
    Nos vemos!

    Besos

    comentario por Noelia Seibane — Marzo 28, 2008 @ 11:00 am | Responder


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