Adelantamiento…por la izquierda

Julio 4, 2009

¿A favor de qué vida?

Leía la semana pasada que el Partido Popular se está posicionando para neutralizar o contrarrestar los derechos que otorga la nueva Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en las comunidades autónomas donde gobierna. Las medidas aprobadas o que están en disposición de aprobarse incluirían la puesta en marcha de campañas de fomento de la entrega de las hijas e hijos no deseados en adopción o la posibilidad de que ONGs contrarias a la IVE asesoren a las mujeres que se estén planteando interrumpir de manera voluntaria su gestación. De las organizaciones de planificación familiar o expertas en IVE no se dice nada, a éstas últimas no se les permitirá participar en el asesoramiento.

No voy a volver a repetir que la derecha de este país, con posibilidades reales de gobernar, da mucho miedo y que no tiene parangón repecto a los partidos conservadores hermanos de la Unión Europea, salvo casos excepcionales como Polonia. Las organizaciones mal llamadas “pro-vida”, ésas que pretenden que la Biblia se convierta en un libro de Medicina y Ginecología de cabecera, tienen, por decirlo así, dos caras: una base, formada por personas que de modo sincero pretenden hacer pasar por verdad -ni siquiera hipótesis- científica los postulados de un movimiento de hace dos mil años y una cúpula, la de cabezas “pensantes” por llamarlo de alguna manera, que tienen miedo: miedo, a que una mujer decida sobre algo tan básico como su maternidad; miedo, a que la juventud se informe y disfrute de su sexualidad, aparcando antiguos prejuicios, temores y roles establecidos entre los sexos producto de siglos bajo dominio de los imperativos biológicos y de la ignorancia; miedo, a que la pérdida de roles y la quiebra del patriarcado den paso a una sociedad verdaderamente laica y miedo, sobre todo, a perder uno de los sostenes que ha permitido a los poderes seculares -entre ellos la Iglesia- y económicos, mantener sujeta a las clases trabajadoras y a las personas con necesidades básicas acuciantes.

Y creo que es aquí donde entra en juego el PP en bloque. Dejando aparte que en este partido pueda haber personas afectadas de la llamada doble moral, que predican una cosa y luego llevan a cabo la contraria, lo cierto es que esta ofensiva en varios frentes y en bloque no es debida -sólamente- a un pensamiento conservador y una necesidad de ganar enteros ante el electorado más derechista. En mi opinión se trata, más bien, de una necesidad puramente economicista. El partido que se dice de todos los españoles -supongo, también, que de todas las españolas- es, en realidad, el que defiende los intereses del empresariado de este país aun a costa de los derechos de las y los trabajadores, es quien descaradamente se reúne con la Patronal y no con los sindicatos, es quien defiende la rebaja de impuestos y cuyo último mandato, a nivel nacional, estuvo marcado por un auge de la economía sumergida. Las hipotecas astronómicas, esas que se han dado a cincuenta años y que se pusieron de moda en la era Aznar cuando en este país había felicidad, poderío económico y dictadura del ladrillo, mantenían sujeto al trabajador: “más vale que esté en silencio, que no proteste para reclamar lo que me corresponde y me niegan porque, si me despiden, a ver dónde voy y cómo pago la hipoteca”.

Si a este temor se añade una descendencia considerable e incontrolada, precisamente la que atenazaba a la clase obrera durante el siglo XIX y más de la mitad del XX en el caso español, se entiende que, junto con la ofensiva contra la IVE, se torpedee la adquisición de la píldora poscoital y la venta de preservativos en buen número de farmacias en comunidades autónomas como Madrid o Navarra. Por todo esto, proclamo que: yo estoy a favor de la vida…pero de la vida digna, sin precariedades ni temores. 

 

Y terminamos esta entrada con unas palabras sacadas del Catecismo político español, libro oficial en las escuelas españolas a partir de 1939:

“Los enemigos de España son siete: liberalismo, democracia, judaísmo, masonería, marxismo, capitalismo y separatismo, vencidos en la Gran Cruzada, aunque no aniquilados, pues se esconden como sabandijas en mechinales inmundos, para seguir desde las sombras arrojando su baba y envenenando el ambiente”.  

Menos mal que el pasado es pasado y sólo hay que ocuparse del presente. Buena parte de quienes integran los llamados grupos pro-vida se educaron con manuales de este tipo, que niegan incluso el influjo de la tradición ilustrada europea del siglo XVIII.

Junio 28, 2009

Gomorra

Roberto Saviano traza en este ensayo las líneas maestras del crimen organizado napolitano, de los clanes conocidos como la Camorra en el ámbito judicial, policial y político. Con todo lujo de detalles, dando nombres de personas, empresas y municipios napolitanos, el autor despliega ante nosotros el comportamiento, la dinámica y los entresijos de una organización criminal que, más o menos indirectamente, decide la suerte de las y los habitantes de Nápoles. Jefes que se mueven plenamente en la ilegalidad, o, a veces, también como empresarios en la legalidad, lo que les proporciona una cobertura inmejorable para la actividad criminal, convirtiéndolos en más inaccesibles, si cabe, y disponiendo de arsenales superiores a ejércitos de varios países de pequeño tamaño.

Saviano advierte: la Camorra, así como otros grupos análogos como la N’Drangueta calabresa o la Cosa Nostra siciliana nacieron, crecieron y se reprodujeron en el corazón de Europa, por lo que cabe considerarlo un problema de toda la ciudadanía europea. Por si alguien se resiste a considerar esto así, el autor ofrece un exhaustivo informe del número y cantidad de las inversiones realizadas por la Camorra en España, tanto en la costa levantina como en la Costa del Sol, lo que hace pensar seriamente en el grado de infiltración de los capitales tóxicos de esta organización en la economía española y, mediante los cuales, se levantaron, de la noche a la mañana, gigantescos complejos turísticos y residenciales en estas áreas. Todo ello por medio de ingentes cantidades de dinero sucio procedentes del poder del cemento y la especulación inmobiliaria en la Caserta, del tráfico de drogas de la Campania o del tratamiento ilegal de residuos tóxicos, tres pilares fundamentales de esta economía subterránea. Poderío cementero que, luego, se ha dejado ver y trata de imponerse en España o, incluso, en Escocia.

El autor ha combinado con maestría el rigor, o, al menos, la precisión de los datos y la exhaustividad en la explicación detallada de conexiones y relaciones de los clanes camorristas con una claridad descriptiva encomiable y un estilo fluído, literario, que deja ver los sentimientos de impotencia, rabia, pero, también, de ironía que embargan al lector a la hora de escribir o en el momento de conocer ciertos datos. El libro deja traslucir un profundo deseo de conocer, saber se convierte en una necesidad vital y la verdad es el aire que mantiene vivo a quienes deciden emprender una labor como la de Saviano. Labor que ha exigido al autor, preguntar, indagar, de manera discreta e informal entre sus conciudadanos y paisanos, de rastrear en la prensa, en sentencias y sumarios a los que ha podido acceder, etcétera. No obstante, y pese a la claridad expositiva mencionada, se echa de menos algún apéndice con diagramas o esquemas que fijen en la memoria visual del lector la ingente cantidad de datos de todo tipo que aparecen a lo largo de la obra.

Roberto Saviano, que ahora cuenta veintinueve años, es licenciado en Filosofía y ha realizado estudios de doctorado en Historia Contemporánea. Trabajos temporales como albañil, camarero o repartidor le sirvieron para costearse los estudios. Cuando comenzó a orientar su carrera profesional hacia la literatura y el periodismo, siendo colaborador y articulista de diversas gacetas y diarios, se despertó su interés por los mecanismos de poder del crimen organizado. Fue entonces, en el año 2006, cuando este ensayo lo catapulta a la fama más allá de las fronteras de Italia y cuando la Camorra escribió y proclamó su sentencia de muerte. Sentencia de muerte que lo ha obligado a llevar escolta las veinticuatro horas y, después, a abandonar Nápoles primero e Italia después y a ver cómo la comunidad que le rodeaba reaccionaba increpándolo o dándole la espalda, empezando por la mayor parte de sus amistades y su ex-pareja.

¿Mereció entonces la pena? ¿Compensa haber sacrificado la posibilidad de vivir normalmente o simplmente vivir para dar a conocer esto? Lectoras, lectores, fiscalías y jueces, estoy seguro, responderían afirmativamente, pero, como si el propio autor intuyera, aunque fuera remotamente en el horizonte lo que podría ocurrir, escribía en la página doscientos cincuenta de su obra:

“Cristo, Buda, el compromiso civil, el marxismo, el orgullo, el anarquismo, la lucha contra el crimen, la limpieza, la rabia constante o perenne, el meridionalismo…Cualquier cosa. No un gancho del que colgarse. Más bien una raíz bajo tierra, inalcanzable. En la inútil batalla en la que estás seguro de desempeñar el papel de derrotado, hay algo que debes preservar y saber. Debes estar seguro de que se reforzará gracias al derroche de tu compromiso, que tiene el sabor de la locura y de la obsesión.”    

Junio 24, 2009

In memoriam: Julio Valdeón

Julio Valdeón Baruque murió anteayer en un hospital de Valladolid en el cual ingresó con un cierto malestar que derivó en complicaciones. Pierde así nuestro país a uno de nuestros intelectuales más reputados y a una persona comprometida, dentro y fuera de las aulas universitarias. Su contribución al estudio de la Baja Edad Media española es evidente y enseñó a más de uno que el rigor científico en materia historiográfica no está reñido en absoluto con el esfuerzo por presentar una prosa correcta y una narración amena. Buen ejemplo de ello sería la obra por la que le fue concedido el Premio Nacional de Historia en el año 2004: Alfonso X: la forja de la España moderna. Ejerció como profesor de Historia Medieval en las universidades de Madrid y Valladolid, entre otras. Catedrático de Historia Medieval y académico numerario de la Real Academia de la Historia.

Su prolija producción se traduce en una veintena de libros, además de otras tantas contribuciones a congresos, reseñas y artículos en revistas especializadas. De la mano de Luis Suárez, realizó su tesis acerca del reinado de Enrique II. Pronto inclinó sus inquietudes al campo de la historia social y económica, influido por la escuela marxista, que daría lugar a obras como Conflictos sociales en la Castilla de los siglos XIV y XV, Judíos, sefarditas y conversos: la expulsión de 1492 y sus consecuencias, Judíos y conversos en la Castilla medievalContestación social y mundo campesino: edad media, por citar sólo algunas. Fue, además, fundador del grupo editorial Ámbito, dedicado a la publicación de ensayistas, novelistas e historiadores de Castilla y León, formando parte de su consejo editorial, así como también de la comisión que llevó a cabo los planes de renovación de los estudios de historia en las enseñanzas medias y de aquella que evaluó la devolución de los documentos del Archivo de Salamanca reclamados por la Generalitat de Cataluña.

Pese a esta inmensa dedicación a la pasión de su vida, no le faltó tiempo para participar y asumir compromisos en el ámbito de la política y de la participación ciudadana. Nacido en Olmedo (Valladolid) en 1936, era hijo de familia republicana y socialista. De hecho, su padre fue fusilado por el bando golpista a los pocos meses de nacer él. Formó parte de las listas electorales del Partido Comunista de España en las elecciones de 1977 y fue uno de los artífices de la creacíón del Estatuto de Autonomía de Castilla y León.

Puede verse una semblanza de Miguel Ángel Villena en El País.

Junio 18, 2009

Yo estoy ideologizado

Me pregunto cuándo la opinión pública y, espero, al menos, una parte de sus votantes de partidos que más fielmente lo representan, pasarán a considerar al neoliberalismo y a la “cultura” engendrada por el mismo como obsoleta, contraproducente, destructiva, absurda, irracional, ilógica y acientífica con la misma rapidez y decisión que esos mismos neoliberales, con Fukuyama como pensador-ariete, se precipitaron a hacer con una de las tradiciones intelectuales europeas más ricas, fecundas y heterogéneas de Europa como es el marxismo. ¿Que las ideologías han muerto? ¿Que el mundo es y será dominado irremisiblemente por una sola potencia con un sistema económico y una escala de valores muy determinada después de 1991? Eso quisieran algunos. Esto es una falacia cuando se intenta presentar ante nuestros ojos como una certeza y no como una hipótesis, como una tesis constatada empíricamente cuando en realidad es un dogma de fe.

Por muy dogmáticas y disparatadas que sean estas tesis, es evidente que tienen un calado preocupante, pese a la crisis económica engendrada por este sistema, dentro del cual, quienes estarían llamados a afanarse en el cambio del mismo, en la transición a un nuevo modelo o en su reforma profunda, solo pueden/podemos -ay, lo reconozco- esbozar, balbuceantes, cuatro ideas inconexas que se quedan en el maquillaje del engendro para hacerlo más presentable, cuando no en buenas palabras. Y ello da que pensar, más cuando, en su sustrato ideológico, parece herido de muerte. No deja de sorprenderme cómo, antes del inicio de la década de los noventa, lo contrario de capitalismo sólo podía ser comunismo de tipo soviético o chino, lo contrario de democracia liberal burguesa sólo podía ser dictadura y, lo contrario de libre mercado, economía de planificación estatal. Habiendo hecho aguas y habiéndose hundido por completo el ”socialismo real”, más conocido como comunismo, la ideología neoliberal ha creado otro monstruo apocalíptico para mantener la eterna dicotomía de nosotros frente a ellos, de buenos frente a malos, de civilizados frente a incivilizados, de avanzados frente a atrasados, de verdad frente a creencia.  Si el neoliberalismo colocaba en la segunda categoría de las parejas de conceptos mencionadas a la población que habitaba en países dominados por el modelo soviético, el derrumbe de los mismos ha precisado la creación de una nueva cabeza de turco personificada, parece ser, en el mundo musulmán.

Refiero todo esto ante unas palabras del portavoz de Asuntos Exteriores del PP. Ante la perspectiva de la entrega a España de cuatro presos del penal de Guantánamo, por parte de Estados Unidos -que parece darlo por hecho-, Gustavo de Arístegui mostraba su “preocupación” alertando de que dichos ex-convictos puedan resultar ser terroristas potenciales o “personas fuertemente ideologizadas”. Quien esto escribe ha estado cavilando sobre estas palabras unos minutos, ¿qué diablos habrá querido decir este hombre? ¿Qué es según él “estar ideologizado”? ¿Tan malo es? ¿”Estar ideologizado”, para el señor Arístegui es ser musulmán? ¿Los “muy ideologizados” serán los musulmanes más fundamentalistas e intransigentes que pueden terminar abrazando la violencia? ¿Los católicos no están “ideologizados”? ¿Y los occidentales? ¿Es, entonces, el Islam una ideología? Creo que habría que escoger con más cuidado las palabras, que ciertas asociaciones de ideas evocan -creo- en más de uno de nosotros el enfrentamiento de bloques, que se creía ya superado.

Junio 11, 2009

¿Me duele España?

Creo, por el contrario, que el enfoque que se ha de dar a los resultados electorales de las Europeas en el caso español es harto diferente cuando nos aproximamos a los mismos en el conjunto de la Unión Europea. En España, la abstención ha marcado la tónica en el conjunto del país y, en casos como el de Cataluña, de manera escandalosa. Creo que esto, por sí solo, explicaría el triunfo del Partido Popular, conocido por fomentar la abstención como estrategia electoral preferida. En estas elecciones, además, parece como si hubiera tratado de distraer al votante de lo que se votaba -valga la redundancia- de lo que realmente estaba en juego. El PSOE ha sido la formación que menos votos ha perdido de quienes forman el Partido Socialista Europeo y una de las aún más escasas que gobierna en un país de la UE.

Sin embargo, tampoco podemos pasar por el alto las alarmas -si bien todavía parece que no suenan demasiado estridentes- que se han disparado a raíz de los resultados. Los partidos socialdemócratas europeos han tomado una dirección que resulta especialmente preocupante en ciertos países. El PSOE, independientemente de que pueda ser una referencia para otros partidos hermanos, no es ni puede permanecer inmune a esa tendencia inquietante que ha llevado a la opinión pública, al menos fuera de Inglaterra, a considerar a los laboristas como un partido prácticmente hermano de los liberales-demócratas, cuando no un fiel aliado de los conservadores en lo que a política exterior se refiere. La culminación de este proceso, una de sus consecuencias, fue la escisión y fundación del Partido Laborista Socialista, que se reafirma en los verdaderos principios socialdemócratas. En Alemania, el SPD parece que confundió el posibilismo socialdemócrata y su tendencia al pactismo y al entendimiento con pactar y formar parte, casi como norma general, de los gobiernos conservadores de la CDU y me temo que no sólo en la política a nivel federal, con las consecuencias que desde hace dos años venimos observando: se suceden los pactos “antinaturales” entre Verdes y CDU o CDA, desdibujamiento del mapa ideológico, el electorado parece no saber ya qué ni a quién vota, proliferación de grupos extremistas o con un discurso político muy sectorial y fragmentado y, lo más importante, la fuga de un tercio de la militancia del SPD y la constitución del partido La Izquierda, formado por socialdemócratas descontentos, eurocomunistas y algún que otro ex-militante de Los Verdes.

Todo ello explicaría una sensación de desamparo entre los votantes habituales de izquierdas y, en especial, de los socialdemócratas. En tiempos de crisis, las propuestas elaboradas, meditadas, calculadas, moderadas, progresivas y progresistas de los socialdemócratas parecen no calar entre un electorado ansioso de soluciones inmediatas a sus problemas y, a ser posible, fáciles de ejecutar y explicar pero, lo que no han perdonado, y creo que es a lo que tenemos que prestar atención en el caso de España, es una peligrosa deriva socio-liberal que se ha instalado en el conjunto de los partidos socialdemócrtas europeos pero que parece que está empezando a afectar a nuestro partido; pero, cuidado, tan sólo y por el momento en el plano económico y financiero, no en el de políticas sociales o en la teoría y praxis cotidiana del partido, lo cual, visto el panorama de la Unión, ya es algo de lo que congratularse.

Pero creo que ese socio-liberalismo que parece adueñarse de la política económica socialista es precocupante en tanto que supone una penetración -involuntaria, claro está- de los valores del neoliberalismo. Personalmente, percibo que, desde hace aproximadamente unos ocho años, tenemos miedo a defender las recetas tradicionales de la socialdemocracía, más necesarias que nunca para salir de esta crisis. Más allá de cualquier concreción, creo que en esta materia tendríamos que ir manteniendo la cabeza igual de alta que cuando hablamos de políticas sociales o derechos civiles. Tenemos que defender sin tapujos la regulación del sector financiero, empezando por nuestro propio país, el incentivo económico sólo para pequeñas y medianas empresas, aquellas verdaderamente responsables, así como el aumento significativo de la plantilla de inspectores de Hacienda y de los jueces y funcionarios policiales encargados de perseguir los delitos fiscales y económicos. Tenemos, en definitiva, no ya que avanzar hacia sino elaborar y poner en práctica cuanto antes una política fiscal progresiva, demostrando que las bajadas de impuestos no son nuestra marca ideológica y, mucho menos, la supresión de impuestos que, en principio, gravarán especialmente las rentas más altas; conviene crear una cultura de responsabilidad fiscal que muestre a la ciudadanía que, cuantos más colaboremos, mejor se podrán prestar los servicios que el conjunto de la sociedad española demanda. Regulación, Estado, Estado de Bienestar y política fiscal progresiva convendría que pasaran al primer plano de nuestra gestión y de nuestra labor de comunicación política del día a día. Recuerden que gobernamos para toda la sociedad, sin exclusiones ni excepciones, si bien, las personas de rentas altas tienen su voto perfectamente decidido y no van a modificarlo porque las fuerzas progresistas se dediquen a “tranquilizarlos”. Creo que, al contrario, podemos perder apoyos de aquellas y aquellos más fieles, que pueden sentirse decepcionados con lo que consideran una muestra de titubeo, tibieza o debilidad.

Junio 9, 2009

Me duele Europa

Ésta es, en líneas generales, mi primera impresión sobre las Europeas de 2009. No comprendo del todo lo que nos pasa a los europeos: baja la participación y se vota con más ahínco a los conservadores y ultraderechistas. Se vuelve a votar por grupos políticos que tanto en sus respectivos países como en la UE nos han metido a empujones en esta crisis, ¿qué argumentos pueden inducir a pensar que aquellas y aquellos que nos introdujeron en el atolladero nos pueden sacar del mismo con las mismas recetas?

No digamos ya en el caso del ascenso de partidos ultranacionalistas y de corte xenófobo en países que sufrieron directamente el yugo nazi; es imposible poner puertas al campo, es inviable que las medidas de este tipo de grupos “ultras” funcionen porque no se puede detener esa tragedia humana que es la huida de grandes volúmenes de población africana de sus respectivos países sin contribuir decididamente al desarrollo de los mismos.

¿Europa es, hoy por hoy, conservadora en su esencia? En absoluto. No creo que se pueda afirmar algo así de manera categórica teniendo en cuenta que el impulso de los ultraderechistas en Holanda, Hungría y Austria, el afianzamiento de los conservadores en Francia, Alemania e Italia, así como el desbancamiento de la izquierda en Gran Bretaña, Portugal o España se ha producido con una participación del 43%, una de las más bajas de la historia de la Unión. Parece, por tanto, que, también en otros lares, la derecha sigue necesitando de la abstención para ganar sólidamente.

Junio 2, 2009

Manifiesto-programa: desarrollo económico y empleo

En el último número de El Socialista, se puede leer el Manifiesto-Programa presentado por el PSOE. Hay mensajes en positivo, hay ideas y ganas de mejorar y progresar. Por ello, iré desglosando aquí algunas de nuestras propuestas para las elecciones. No tan llamativo ni impactante como un vídeo pero si se quiere  reflexionar antes de ejercer el voto, me temo que algo conviene leer. Partimos de la base de que ante la galopante crisis económica no puede contemplarse el despido libre ni el abaratamiento del mismo. Tampoco, claro está, adelagazar -aún más- el Estado. Se trata de aumentar la competitividad sin atajos, tratando de alcanzar la excelencia económica y, para ello, el rescate y mantenimiento del diálogo social, el desarrollo sostenible y la igualdad, no sólo en políticas medioambientales sino también territoriales.

Si queremos ser competitivos como españoles y europeos, hay que innovar, y, para innovar, hay que apostar por la sociedad del conocimiento, de las nuevas tecnologías y, muy especialmente, por una educación de calidad no ya en la educación primaria, secundaria y universitaria sino, con especial hincapié, en las y los trabajadores con el fin de que obtengan una formación continua que asegure el pleno desarrollo de sus competencias en todas las etapas de su vida laboral. Por todo ello, se hace necesario dar un impulso definitivo a la Estrategia de Lisboa, con el objetivo inaplazable de revisarla en 2010 pero reforzándola con más objetivos, más ambiciosos a la par que pragmáticos y, para ello, se ha de dotarla con un presupuesto que le ha sido recortado en el período legislativo que está a punto de cerrarse,

Los Socialistas Europeos apoyamos un nuevo Plan de Acción Energético para Europa previsto para 2012 dentro del Marco de la Política Energética europea, teniendo como ejes principales la sostenibilidad, la diversificación de estas fuentes de energía y la solidaridad interterritorial en toda la Unión Europea. El desarrollo de tales estrategias y planes conducirá a la creación de empleo, ahora bien, no se puede crear empleo de calidad ni llevar a cabo tales proyectos sin aumentar el gasto y el incentivo público en inversiones que lleven a la creación de empleo, lo que comprendería, entre otras medidas, la ayuda pública a sectores clave con vistas al mantenimiento del tejido productivo. Se trasladarán recursos, también, a políticas activas de “recolocación”, incentivos fiscales a quienes ayuden más decisivamente en el incremento de la actividad económica, reorientando las bonificaciones a la estabilidad en el empleo que faciliten, a su vez, el tránsito hacia un nuevo modelo productivo. Con vistas a incentivar el empleo de calidad entre los colectivos susceptibles de caer en una situación más peliaguda (trabajadores de escasa cualificación, mujeres de mediana edad, personas con discapacidad y estudiantes universitarios) se pondrán en marcha medidas como el Erasmus laboral o un Programa de Formación Profesional Europeo. El aumento del empleo se focalizará, con especial atención, en el sector educativo, sanitario, de servicios sociales y de atención a la dependencia.

Las y los socialistas y socialdemócratas europeos creen que la Unión Europea debe alcanzar, como muy tarde, a finales de 2009, un acuerdo de reducción de emisiones en Copenhague. Las y los eurodiputados del PSOE tienen como objetivo que la UE llegue al 30%, como mínimo, en esta reducción, tratando de llegar, como mínimo también, al 40% antes de 2020. Si queremos, por otra parte, que esto no quede en papel mojado, tenemos que asumir la transferencia de la tecnología necesaria para paliar el cambio climático a los miembros de la Unión más desfavorecidos en este sentido. Más allá del mantenimiento de un equilibrio adecuado entre conservación y explotación del medio natural, no podemos olvidar la defensa del medio rural, la biodiversidad y la protección del Patrimonio Natural. Por todo ello, se elaborará una Estrategia Europea de Desarrollo Rural en la línea española de Desarrollo Sostenible del Medio rural, pues se trata, además, de ofrecer alternativas al ya tradicional éxodo del ámbito rural a los medios urbanos. Finalmente, inspirado en este mismo concepto de solidaridad interterritorial, los socialistas abogaremos por un gran pacto del agua a nivel europeo, más allá de límites fronterizos y dentro del marco de una política de cooperación al desarrollo y seguridad estratégica.

Mayo 30, 2009

Otra idea: campaña de los socialdemócratas neerlandeses

Cuelgo aquí un vídeo que me parece realmente curioso y simpático. Se trata de la campaña para las europeas realizada por el PvDA (Partij van De Arbeid) holandés, en castellano, Partido del Trabajo, y que pertenece a la Internacional Socialista. Me ha parecido atrevido y original la utilización de la Internacional en un vídeo de campaña tan “oficial” con un ritmo mestizo de blues y samba.

Mayo 22, 2009

Lo que importa es qué van a votar

Por eso, el 7 de junio, tú decides en las Elecciones europeas.

Y, sencillamente, no entiendo el revuelo producido en el PP por este vídeo, puesto que:

-En ningún momento se menciona a esta formación ni a sus homólogos europeos. De hecho, se hace referencia velada a la derecha en todo su conjunto, incluyendo lo que se conoce como extrema derecha.

.No obstante, ya que se dan por aludidos, pregunto: ¿no es cierto que su líder-símbolo, José María Aznar, ha negado repetidas veces el cambio climático? ¿No es cierto que otro de sus buques insignia como es Esperanza Aguirre se está dedicando a desmantelar la sanidad pública de manera sistemática? ¿No es cierto que la única medida del PP, propuesta de manera titubeante por Rajoy y pregonada por Aznar a los cuatro vientos pasa por el despido libre? ¿No es cierto que el PP sigue al lado y se ha manifestado repetidas veces actuando, además, como brazo parlamentario de la jerarquía eclesiástica católica? Y, ¿no es menos cierto que uno de los representantes de esa jerarquía dijo que “España es católica o no será”? ¿No es cierto que el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional la ley de matrimonios entre personas del mismo sexo? ¿No es cierto que, desde el año 2004, los grupos de extrema derecha han experimentado una mayor presencia en las calles y en las instituciones permaneciendo más visiblemente “tranquilos” en las regiones gobernadas por el PP o cuando el PP ha gobernado en España?

Que reflexionen y contesten a este tipo de preguntas, si tienen un mínimo de valor y decencia. Si les molesta el vídeo pues miren que lo siento pero será porque se sienten reflejados en él. Por cierto, ¿desde cuándo es “inadmisible” hacer campaña recomendando que se vote la opción política a la que se pertenece en vez de la otra? ¿Es que les molesta que hagamos campaña? ¿O simplemente les molesta que existan las siglas PSOE o IU? De responder afirmativamente a la última de las preguntas, no haría más que reafirmarme en mi opinión: dan miedo, mucho miedo, claro que tampoco es extraño pues es el único elemento del que disponen para captar votos y hacer campaña.

Mayo 18, 2009

Las retribuciones parlamentarias a examen: ¿tod@s l@s polític@s son iguales?

Leer la relación de diputadas y diputados con alguna otra actividad fuera del ámbito estrictamente político me ha hecho reflexionar. De los 350 diputados que componen la Cámara, 250 mantienen algún tipo de actividad ajena a la vida política. A mí, particularmente, esto me preocupa. Por una cuestión de principios e imagen, es decir: si una persona ha decidido y tiene la oportunidad de dedicarse a la cosa pública a tiempo completo, ha de desempeñar esta tarea en esas condiciones. En primer lugar, porque la política, con mayúsculas, ya sea la que se hace a nivel de base o en el órgano más alto de la representación ciudadana, es compromiso; una tarea seguramente ilusionante pero también agotadora y abnegada, donde uno debe ir muy dispuesto a dar y poco a recibir, como no sea la satisfacción del trabajo bien hecho y que la ciudadanía -en el mejor de los casos- o las y los votantes, militantes, compañeras y compañeros de partido -en el peor de los casos- reconozcan y valoren la gestión realizada.

Sin embargo, para llevar a cabo esta labor, es preciso que estas personas puedan dedicarse a la actividad política a jornada completa, para lo que requieren de un sueldo. Dejémonos de demagogia barata: la actividad política profesional es democrática y se sitúa en las antipodas de la concepción política aristocrática. De no darse esta situación, sólo ociosos adinerados podrían dedicarse a la ella. Que, creo, por cierto, es lo que agradaría a más de una y de uno. Por todo ello, y porque además los sueldos percibidos cubren con creces las necesidades básicas de quienes se implican en esta actividad e incluso les permiten un volumen de ahorro considerable, toda actividad, por ínfima que sea, ajena a ese mundo es reprobable, aunque sólo sea por una cuestión de respeto e imagen: si en tiempos de crisis se cobran las nóminas que perciben las y los diputados, es un insulto para la ciudadanía de a pie que, encima, se perciban ingresos por otro lado, insisto, sean éstos pequeños, medianos o desmesurados.

No obstante, creo que tampoco se puede meter a todo ese colectivo en el mismo saco si no es a riesgo de sacar conclusiones erráticas. No es lo mismo recibir un pequeño estipendio por dar una entrevista, conferencia o por participar en una tertulia de forma esporádica, que percibir más de treinta mil euros al año por formar parte del consejo administrativo de una constructora o una multinacional. Esto último me parece particularmente peligroso, porque podemos tener representantes públicos -a los que hemos avalado con nuestros votos- que pueden estar dedicando la actividad ý el poder público para servir a intereses privados y no a la ciudadanía.

Y, me temo que, pese a quien pese, aquí hay que hacer distinciones entre los dos partidos mayoritarios: de las y los diputados que han declarado mantener algún tipo de actividad relacionada con la empresa privada, sea del tipo que sea, 9 son del PSOE mientras que 19 son del PP. De quienes pertenecen al Partido Socialista, su actividad se vincula a trabajos esporádicos en algún despacho de abogados que suelen llevar a medias con otras u otros socios o a conferencias y actividades análogas; en total, las cantidades retribuídas no pasan de los 2.000 euros al año ni descienden de los 800 al mes. En el Partido Popular hay casos dentro de los ingresos desorbitados para todos los gustos: Eduardo Zaplana en la era de Terra Mítica o Manuel Pizarro, posiblemente el diputado que más practica el absentismo laboral pero que mantiene una participación en primera línea de gestión en 17 empresas. Como colofón: de las y los diputados que han accedido a publicar sus vínculos con actividades ajenas a la política tan sólo se han limitado a mencionarlos, pero la explicación de los mismos era opcional: sólo un diputado socialista se negó a dar más explicaciones, mientras que los diputados del PP se negaron en bloque.

Y lo digo sin acritud, pero lo digo.

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